Tuesday, December 29, 2009

(las absurdidades del año)

Desde la localidad alemana que involuntariamente anunció pornografía en su web al estadounidense que interrumpió su boda para actualizar sus cuentas de Facebook y Twitter, el mundo estuvo repleto de historias excéntricas en 2009.

"¡Estoy en el altar con @TracyPage, que hace apenas un segundo se ha convertido en mi esposa! Tengo que irme, es el momento de besar a la novia", escribió Dana Hanna.

El personaje animado Marge Simpson apareció en la portada de Playboy, dos personas que se colaron en la Casa Blanca y celebraron su éxito en Facebook, y el mundo se creyó que un niño de seis años había huido de casa en un globo de fabricación casera.

Las redes sociales como Facebook, Twitter y YouTube demostraron ser terreno fértil para muchas de las historias bizarras.

A los médicos británicos se les recomendó que ignoraran las proposiciones amorosas de sus pacientes después de que algunos se les declararan en Facebook, los legisladores holandeses fueron privados de poder 'twittear' en el Parlamento y en Canadá un parlamentario tuvo que disculparse por insultar a un rival en Twitter.

El Tribunal Supremo británico emitió su primera decisión vía Twitter para impedir que un usuario de la red suplantara a otro.

El Programa Mundial de Alimentos de la ONU envió mensajes de texto a refugiados iraquíes en Siria para que pudieran intercambiar recibos virtuales por comida en las tiendas locales. Un sondeo estadounidense halló que uno de cada cinco conductores leía o enviaba SMS al volante.

Mundo insólito

La gripe A supuso otro desafío, y una fuente rica en historias raras. En Egipto, miles de cerdos fueron sacrificados aunque Estados Unidos dijo que era un "verdadero error" porque la cepa no se había hallado en estos animales.

Un inventor creó un dispensador electrónico de agua bendita

A los seguidores de fútbol rusos se les pidió que bebieran whisky en un viaje a Gales para un partido clasificatorio para el Mundial, con el objeto de mantener alejado el virus H1N1. En Japón, se dejó de dar la mano. En Italia, un inventor creó un dispensador electrónico de agua bendita.

La expansión de nuevos medios metió a algunos en problemas, y varios ladrones holandeses fueron atrapados con la ayuda de las imágenes de la calle que facilita Google.

Un ratero británico envió una foto suya a un periódico porque el delincuente aseguraba que no se parecía al retrato robot de la policía. Una imagen de un estudiante orinando en un monumento en homenaje a los caídos en la guerra publicada en un periódico llevó a su procesamiento.

Un estudiante alemán que iba sin billete se metió en un lío que puso en peligro su vida. El joven puso el culo desnudo contra la ventana para enseñárselo al personal de la estación, pero casi muere al enganchársele el pantalón y ser arrastrado medio desnudo por el andén, hasta que alguien detuvo el tren cuando éste entraba ya en las vías.

En India, hubo una pelea en el aire entre pilotos y tripulación. En Estados Unidos, dos pilotos de Northwest se pasaron de su destino en 250 km y dijeron que perdieron la orientación cuando usaban sus portátiles en la cabina.

Un tribunal saudí condenó a un hombre a cinco años de cárcel y a un millar de latigazos por jactarse de sus proezas sexuales en televisión.

Los responsables australianos de las carreras de caballos fueron denunciados por organizar una competición con enanos. La competición implicaba a hombres que corrían por el circuito con enanos vestidos de jockey a sus espaldas.

El departamento turístico de París instó a los ciudadanos a poner algo de su parte para hacer frente a una caída del 17% en el número de visitantes: Sonrían, s'il vous plait.

En Noruega, las vacas felices mostraron ser más productivas. Desde que se introdujeron nuevas normas en 2004 para permitir que las vacas se relajaran hasta medio día en colchones mullidos, los responsables informaron de que los animales estaban produciendo más leche y tenían menos infecciones en las ubres.

Un colegio irlandés pidió a los niños que se llevaran el papel higiénico para que el centro pudiera ahorrar dinero, mientras que las autoridades cubanas dijeron que el país afrontaba una grave escasez de papel higiénico.

El cambio climático fue otro de los grandes temas de 2009. Para ahorrar agua y electricidad, el presidente venezolano, Hugo Chávez, pidió a la población que dejara de cantar en la ducha.

Quienes desearan ser incinerados pero estuvieran preocupados por la producción de gases de invernadero incluso después de muertos conocieron una funeraria de Florida que propuso una forma más ecológica de disolver el cadáver usando un proceso químico.


via Público.es

(A bunda que engraçada)

Carlos Drummond de Andrade

A bunda, que engraçada.
Está sempre sorrindo, nunca é trágica.

Não lhe importa o que vai
pela frente do corpo. A bunda basta-se.
Existe algo mais? Talvez os seios.
Ora – murmura a bunda – esses garotos
ainda lhes falta muito que estudar.

A bunda são duas luas gêmeas
em rotundo meneio. Anda por si
na cadência mimosa, no milagre
de ser duas em uma, plenamente.

A bunda se diverte
por conta própria. E ama.
Na cama agita-se. Montanhas
avolumam-se, descem. Ondas batendo
numa praia infinita.

Lá vai sorrindo a bunda. Vai feliz
na carícia de ser e balançar.
Esferas harmoniosas sobre o caos.

A bunda é a bunda,
rebunda.

(como quisiera que algiuen me susurrara esto...)


Friday, December 11, 2009

(banana boat)

combinación perfecta... para un viernes a medio día...
me hace sonreír...

(la ventana del sueño)

Cuando me acosté, tras unas horas de intensa actividad matutina, no me había bañado. No había agua en casa. Otra vez.
No me había acostado, más bien estaba sentada, en posición zen, buscando el silencio interior: cayendo despierta.
Pasan minutos que parecen intensidades. Omití el desagrado de meterme a la cama con el olor a sudor despegándose de mi cuerpo. Los sudores nocturnos y los matutinos no huelen igual. Tampoco los sudores sexuales ni los febriles. Debería de existir una clasificación por sudores… en fin …
En esos instantes de sueño que no es sueño, minutos enteros dentro de los que pasan horas me encontré en mi departamento, buscando, también, en dónde bañarme. En el departamento dentro del sueño dentro del departamento no había agua tampoco.
Una habitación, con paredes color durazno, y una cama en la que se antoja aventarse, saltar, desnudarse y tenderse a todo lo largo, sola o acompañada. En anaqueles cosas mías, tesoros de los años que se habían perdido en mudanzas y olvidos.
El baño, gigantesco. Una tina blanca en la que podría nadar, o dentro de la que podría ser acompañada y sonrojada.
No entendía por qué nunca había usado esa habitación de mi casa. Ahí había estado siempre, con blusas de seda de colores y libros escogidos. Una estancia que resguardaba secretos y silencios.
Estaba a punto de salir para no volver, y voltee a ver la ventana.
Frente a la cama un ventanal que daba a una carretera muchos metros abajo. Pero de la ventana a la carretera de un solo carril, había mucho verde. Acostada en la cama se veía por el ventanal un horizonte verde y coches y camiones pasando a una velocidad floja, casi saludándome en la distancia.

En ese momento pensé en mis otras dos habitaciones, en las que anidaba desde hace varios años. Mi recamara, apretada, pequeña, abarrotada. Mi estudio, azul, lleno de libros, discos, papeles que papaloteaban para distraerme.
Sí, tendría que mudarme a esa habitación mayor y más cómoda. Ahí dormiría y en las dos pequeñas trabajaría.

¿Estoy usando menos de mi de lo que debería? ¿habito menos dentro de mí de lo que debería?
(¿Cómo no había visto esa estancia antes? ¿Estaba tan profundamente enterrada en mi inconsciente que para descubrirla precisaba caer despierta?)

Tuesday, December 8, 2009

(in dreams)


They hunt me. My own dreams hunt me.
I am terrified of them, sometimes, so I run. (I don't know what they would do if they caught me.)

They want to be nightmares, they think they are nightmares, alebrijes in the forms of my thoughts, dyed by the fears I don’t even whisper to my eyelids.

Last night I decided to turn the tables, to twist the bed around. Maybe I could hunt my dreams down, and maybe, if I seized them, I could strip them down and find the origin of their unfaithfulness to my unconscious mind.

Who is the dream? Who is the dreamer? I think I am just the dream of my dreams.




The dream of the dreamer who hunts me as I dream of the dreamer.

Saturday, November 14, 2009

(((POt, glorious pot)))

(from Reuters)

First U.S. marijuana cafe opens in Portland


By Dan Cook

PORTLAND, Oregon (Reuters) - The United States' first marijuana cafe opened on Friday, posing an early test of the Obama administration's move to relax policing of medical use of the drug.

The Cannabis Cafe in Portland, Oregon, is the first to give certified medical marijuana users a place to get hold of the drug and smoke it -- as long as they are out of public view -- despite a federal ban.

"This club represents personal freedom, finally, for our members," said Madeline Martinez, Oregon's executive director of NORML, a group pushing for marijuana legalization.

"Our plans go beyond serving food and marijuana," said Martinez. "We hope to have classes, seminars, even a Cannabis Community College, based here to help people learn about growing and other uses for cannabis."

The cafe -- in a two-story building which formerly housed a speak-easy and adult erotic club Rumpspankers -- is technically a private club, but is open to any Oregon residents who are NORML members and hold an official medical marijuana card.

Members pay $25 per month to use the 100-person capacity cafe. They don't buy marijuana, but get it free over the counter from "budtenders". Open 10 a.m. to 10 p.m., it serves food but has no liquor license.

There are about 21,000 patients registered to use marijuana for medical purposes in Oregon. Doctors have prescribed marijuana for a host of illnesses, including Alzheimer's, diabetes, multiple sclerosis and Tourette's syndrome.

On opening day, reporters invited to the cafe could smell, but were not allowed to see, people smoking marijuana.

"I still run a coffee shop and events venue, just like I did before we converted it to the Cannabis Cafe, but now it will be cannabis-themed," said Eric Solomon, the owner of the cafe, who is looking forward to holding marijuana-themed weddings, film festivals and dances in the second-floor ballroom.

NO PROSECUTION

The creation of the cafe comes almost a month after the Obama administration told federal attorneys not to prosecute patients who use marijuana for medical reasons or dispensaries in states which have legalized them.

About a dozen states, including Oregon, followed California's 1996 move to adopt medical marijuana laws, allowing the drug to be cultivated and sold for medical use. A similar number have pending legislation or ballot measures planned.

Pot cafes, known as "coffee shops", are popular in the Dutch city of Amsterdam, where possession of small amounts of marijuana is legal. Portland's Cannabis Cafe is the first of its kind to open in the United States, according to NORML.

Growing, possessing, distributing and smoking marijuana are still illegal under U.S. federal law, which makes no distinction between medical and recreational use.

Federal and local law enforcement agencies did not return phone calls from Reuters on Friday seeking comment on the Portland cafe's operations.

"To have a place that is this open about its activities, where people can come together and smoke -- I say that's pretty amazing." said Tim Pate, a longtime NORML member, at the cafe.

Some locals are hoping it might even be good for business.

"I know some neighbors are pretty negative about this place opening up," said David Bell, who works at a boutique that shares space with the cafe. "But I'm withholding judgment. There's no precedent for it. We don't know what to expect. But it would great if it brought some customers into our store."

(Writing by Bill Rigby; editing by Mohammad Zargham)

Lovelily I say!!! let it all smoke away!!!

Tuesday, October 27, 2009

(a year)


Temporality baffles me.

Pain is pain is pain is pain is pain is painful. A year, and I miss him, a year and he is gone, one year and he is.
He was.
A year ago I said goodbye.
A year ago my clothes were torn to depict on the outside what was happening inside. A year ago I said goodbye. He left eight years ago.

It seems, if it’s possible, that I have a name Karma. Why would I have around me so many people I love who carry his name? the name I repeat myself to sleep soundlessly, the name that is marked forever by his absence.

One year and I am healed, or rather, it seems as if the pained, torn soul has healed, it has knitted itself a scarf in which it hides and looks out, fearlessly, with open pupils, seeking for a face in the crowd. The face I will never see again (but in the reflection of a smile reflecting on a tear). A year ago was goodbye. Now, today, a year later, temporality instead of separating reality from fantasy, from a fiction that should have never happened, gives it a sense of unequivocal certainty.

A goodbye is a goodbye. And it is also a suspended moment in time where the hands still touch, where a hug will forever exist.

Sunday, October 25, 2009

((( A conversation between Kelly A.K. and myself ))) (By LIily Robert-Foley)

Mexico City February 2009

Kelly and I lay on the floor surrounded by books.

“What question should we ask next?” Kelly asked, aware of the absurdity of her question, as though asking a question can only ever be preceded and followed by an infinite loop of questions about the question itself: “What is the question?” “What was the question?” “What is the answer to the question?” “What does the question mean?”

We had been asking questions about God, and existence, the nature of nature, the mind-body connection, problems of philosophical methodology, reflection, and language. But our limbs had fallen slowly to the ground like petals. I had not found the post office. We were becoming younger.

“Should I go back to the Marxist?”

“No…”

“No, I’m not asking you, I’m answering your question.”

She opened a book.

“Shall we ask Freud? Or perhaps Pessoa?”

“Pessoa,” I answered.

She leafed through the book

“To think about God is to disobey God,/Since God wanted us not to know him,/Which is why he didn’t reveal himself to us.”

“What does that mean?” Kelly and myself elegantly and imperceptibly becoming of one mind, a woman talking or thinking to herself.

“It means you are conflicted. That you are caught between two impossible halves of a division—like a Chinese finger trap. You cannot know God without betraying God, but you cannot know not to know God without first knowing him. Therefore you are in constant betrayal. There is no option that does not lead to betrayal.”

“Did I not know that already?”

“You can’t ask Pessoa these things. You want answers, you must go to someone who gives answers.”

“Who, like God?”

Kelly made a chiasmic facial gesture, raising her eyebrows and lowering, cocking her chin, her face splitting, breaking open, apart, like the earth, over time. An expression that indicates both possibility and direction.

She reached over to my copy of the English bible laid out next to the Spanish one on the coffee table amidst my drafts of translation.

“Dear God, please give this poor young woman the strength to make a choice in this most infuriating dilemma. Please guide her by giving her quick and easy answers so that she will not have to take responsibility for her own decisions.”

I grabbed the Spanish version off the table and threw it at her mouth, where her words had come out. She raised the English version just in time to block her face and the Spanish one collided with it mid-air, and fell to the floor, open faced, it’s onion skin pages curling and bending. Kelly laughing, the books scattered around us like the rests of a Bacchanal.

“Old Testament or New Testament?”

“Who cares, god is God, right?” Jubilation.

“And Joshua gave their land to the tribes of Israel as a possession according to their allotments.”

“What is that supposed to mean.?”

“No idea. Joshua sounds like a dick, though. Try the Spanish version.”

“El cadaver de Jezabel sera como un abono que se esparce y ni siquiera se podra decir: “Esta es Jezebal.”

“You opened to the part about Jezebel? Unbelievable.”

“Let’s see…” I rifled through my papers. “The cadaver of Jezebel will be like a dispersed interest payment and not even the most insignificant shit will be able to say, ‘this credit card statement is Jezebal’”

“Your Spanish is really crap, you know. How are you going to translate the bible if you don’t even speak Spanish?”

“Shut up, I’m working on it. Besides, it’s the language of God I’m translating, and God speaks directly to me.”

“You’re fucked up, you know?”

“What’s it to you? What does the New Standard Revised have?”

“Oh here it is, The English version says, ‘the corpse of Jezebel shall be like dung on the field in the territory of Jezreel, so that no one can say, This is Jezebel.”

“What are yout talking about? It’s practically the same as my translation.”

“Joshua and Jezebal sitting in a tree, k-i-s-s-i-n-g!”

“Oh shut up. I’m asking Bolano.”

“Bolano!”

“Bolano! Our saviour!”

“Oh shit, I opened to Cesaria Tinajera’s poem.”

“You know, sometimes I think 2666 is actually based on the bible. Like the Satanic Verses is based on the Koran. The Satanic Verses of Mexico.”

“There is no doubt that Mexico needs its copy of the Satanic Verses. There is also no doubt that we must do more to expose the tyranny of biblical dissemination in Mexico. That it was the most heinous of the weapons of the Conquest, and remains to this day the principal instrument of oppression, never ceases to astound me.”

“Perhaps Bolano was trying to do that.”

“Perhaps… but Bolano has his own dialectic—or his own dialogue, I suppose. Don’t you think? He would never construct such a simple allegory without destabilizing its structures of correspondance…”

“To think about God is to disobey God.”

“Don’t think about God!”

“Ah! I’m thining about him, I’m thinking about him!”

“Sinner! Sinner!”

And at that I lunged across the room and began to wrestle with Kelly the two of us sisters, locked in a linguistic battle over the truth of God. Our arms moving through each other’s, around each other’s bodys, our hands holding onto each other’s hair, our mouths in flight, two angels, the wandering interpretation of texts.

“Oh what’s this? This book of fairy tales opened all by itself! Let’s see what it says”

They unraveled and laid flat on their bellies on the cold tile floor.

“Close your eyes and point.”

“ ‘Go West in a week,’”

“Now that’s some advice I can follow.”

- transcribed (loosely based on reality) and posted by Lily.


(originally published in: http://greenlanternpress.wordpress.com/2009/10/25/a-conversation-between-kelly-a-k-and-myself/#comment-1880 )

Wednesday, October 21, 2009

) recuerdos del futuro (

entre 'nothing compares to you' y este video



existe un ligero desface de temporalidad objetiva, de enfoque y perspectiva...
¿en qué espacio / tiempo floto?

lo cierto es que los vacios que alguien deja en tu vida nadie más los puede rellenar. Como si el corazón fuera un queso gruyere, le da más personalidad, y más espacios por los que los ecos de la nostalgia se pueden pasear.
Demos un paseo, pues.

(D. te extraño mucho)

Monday, October 19, 2009

(borboleta anfibia)

... y algunos me llaman borboleta, o rana con alas de borboleta... con ojos color viagra...

Sunday, October 18, 2009

(confusión sinestéstica)

voz acaricia, voz quemadura
voz que madura, como dijo aquél...
bosque madura, que me inmadura que me penetra, que me deshace, que me hace, que me complace.

como un liston de seda, otro de satín; salen disparados de gargantas y cajas torácicas, despliegan, serpentean, acarician.
me acarician.
se acarician.

un planeta que no es el mio, me es permitido habitar, unos instantes. instantes más.

escucho que me tocan.
me tocan cuando escucho.


Monday, October 12, 2009

minusválida






en las palabras que salían de su boca siempre faltaba una letra y nunca sabía cuál era. Cuando caminaba era como si careciera un paso, tal vez uno de los movimientos de los pies nunca lo había aprendido, tal vez no creyó que todos fueran necesarios, como el abecedario tampoco lo era.
Un trago de mezcal con un gajo de naranja se escurre por su mejilla, llega hasta su ombligo y se escabulle entre las miradas de los presentes. Lo ignora, como si fuera cotidiano, como si siempre una de las gotas de lo que tomaba se escondiera de miradas ajenas.
Deshace la conversación con sus tenedor y su cuchillo; es tan aburrido hablar siempre de lo mismo.

Mirarla como si en el devenir de su vida anduviera con bastón, como si la anatomía de su alma estuviera carente.
Ignorancia ajena de lo completo que alguien puede ser sin los dictámenes ajenos.
La metáfora de un albatros que no sabía volar de hace años la volvía a visitar. Flotar a veces también es volar, parpadear a veces también produce sueños.
Si camina de otra manera no es que no sepa cómo, simplemente encontró otra manera de hacerlo.
Se acomodó su propia vida.

Sunday, October 11, 2009

(gotas)



un parpar-deo lleno de nostálgicas metáforas de un sueño que se me olvidó tener...

Monday, October 5, 2009

)siesta)




despertó como se suele despertar tras una siesta a media tarde, sin saber dónde estaba ni cuánto tiempo había dormido. El reloj indicaba cuarenta y tres minutos desde la última vez que lo consultó. Yacía boca abajo, los labios ligeramente hinchados tras haberse recargado sobre ellos, las hendiduras de sus dientes se sentían en su parte interna. Yacía boca abajo con las piernas ligeramente abiertas, húmedo su contorno como si hubiera hecho el amor antes de dormir, como si durante su sueño el semen de quien no la había penetrado se estuviera resbalando por sus muslos hasta llegar a la cama y volverse una mancha húmeda que tocaría únicamente al despertar y desperezarse.

Yacía boca abajo, desnuda, en medio de la cama, el sol de la tarde penetraba reflejado por la ventana del vecino que la veía sin que ella se diera cuenta. Ella miraba las figuras que las cortinas casi transparentes hacían con el aliento del viento que se atrevía a entrar por un pequeño agujero que el vidrio había permitido hacerse una noche que supo a destrozos y furias contenidas.
Yacía boca abajo, sus pies se acariciaban, despertando, en la sábana negra. Su ombligo sabía a sudor.

La mano derecha en su vientre, desperezando la piel que se sentía contenida. Una mano dormida que no era suya, que sentía ajena, acariciaba su hombro.
Se movía. Un poco. Un movimiento tenue, diáfano de su cuerpo. Sentía su desnudez en la diferencia de temperatura entre la huella que la siesta había demarcado en la cama y los disturbios que el despertar adquirían. La conmoción de su respiración.
Despertó a media tarde, cuando las sombras se alargan para tocar cuerpos que no saben si quedaron dormidos o soñaron que gozaron.
Fractal erótico. La caricia de la yema de su dedo anular izquierdo en metamorfosis es unos dedos que hacen círculos sobre su hombro, dibujando un hálito fulgurante en su vientre, debajo de la sombra de su pezón derecho. Atrás de las rodillas comienza un estertor amoroso. Los cabellos de sus muslos se levantan, atentos, erectos, expectantes. Fractal de mimos entre sueños. Que sueña.


Su parpadeo provoca una sonrisa. Roce de su piel contra la piel de las sábanas. Humedad.
Ensoñación de un orgasmo sin memoria de procedencia. Deseo confinado a la huella en su almohada. Despertó.

Entró a buscarla, encontró la huella de su siesta en la humedad sobre las sábanas.


Dulces sueños que sueñan dulces.

Wednesday, September 9, 2009

(rainy rain bathing bath)

Because its fun, because I like it, just because its raining rain and watering water...
And it makes me feel like taking a long cold boiling bubbly bath...


Saturday, August 22, 2009

(languages of language)

So in a place faraway where my body had ceased to be my own, I found my own voice.
It its such a relief to go far away, beyond the borders of what reality commonly is, just to know that you can come back.

A trip is the perfect excuse to come home again.

Waking up every morning I know I am waking up with a different person "Hallo" I say, and ask, with a blink and a smile, or maybe a groan and a breath, who it is that is waking up that morning with me. Who am I really?
A friend once told me that she liked me because I was in constant search, I was always trying to get to know myself better. "But of course, I replied... obviously..."
I wake up with a stranger each morning and I only have a couple of hours to figure out who that stranger is.

A country with another language has taught me, has pushed me to find my own. Words.
Stuck. so many are stuck in their own lives, craving to be free. They are free, so they say in whispers in my ears while the music is blasting away and I see tango dancing all around, they are free and they cannot be trapped ever again.

I see movement and I see words. My own.

Sunday, June 28, 2009

el vacio inexistente

No existe realmente ese vacio que he nombrado desasosiego constante intermitente...
no existe realmente esa sinrazón por el insomnio en domingo, ese suspiro que se estremece en el pecho de la persona que me mira en el espejo...
no, el vacio, el agujerito que sale de mi ombligo y se prolonga por todo mi cuerpo, no existe realmente. Me lo inventé. O se inventó a si mismo.
Ese vacio que se viste de insatisfacción constante no puede nombrarse porque no existe. Es una (des) ilusión que he pintado para explicar cosas que (no) son explicables.
en el sentido olímpicamente metafórico, un espejismo que (me) toma desiciones... que se deja tomar.


Le hago preguntas al shuffle de itunes, estas son sus respuestas:
(famous blue raincoat - the handsome family)
(My Cabal - School of seven bells)
(Your picture - Camera Obscura)
(Blue LIght Blues - Django Reindhart)
(Lets dream in the moonlight - billy holliday)
(necromancing - gnarls barkley)
(crimson and clover - fleetwood mac)
(Orishas Llegó - Llegó)
(Gale Blow - Fiery Furnaces)
(Dream Dancing - Stacey Kent)
(Accidentals - Broadcast)
(remnants of percy bass - rasputina)
(Promessas do sol - Uakti)
(the execution of all things - Rilo Kiley)


(y ahora me pregunto qué quieren decir esas pofecías y qué tanto se expone uno al mostrar su shuffle)

Monday, June 22, 2009

(Aha)

A Wandering Mind Heads Straight Toward Insight
Researchers Map the Anatomy of the Brain's Breakthrough Moments and Reveal the Payoff of Daydreaming

By ROBERT LEE HOTZ

It happened to Archimedes in the bath. To Descartes it took place in bed while watching flies on his ceiling. And to Newton it occurred in an orchard, when he saw an apple fall. Each had a moment of insight. To Archimedes came a way to calculate density and volume; to Descartes, the idea of coordinate geometry; and to Newton, the law of universal gravity.
Eureka Moments

Five light-bulb moments of understanding that revolutionized science.

In our fables of science and discovery, the crucial role of insight is a cherished theme. To these epiphanies, we owe the concept of alternating electrical current, the discovery of penicillin, and on a less lofty note, the invention of Post-its, ice-cream cones, and Velcro. The burst of mental clarity can be so powerful that, as legend would have it, Archimedes jumped out of his tub and ran naked through the streets, shouting to his startled neighbors: "Eureka! I've got it."

In today's innovation economy, engineers, economists and policy makers are eager to foster creative thinking among knowledge workers. Until recently, these sorts of revelations were too elusive for serious scientific study. Scholars suspect the story of Archimedes isn't even entirely true. Lately, though, researchers have been able to document the brain's behavior during Eureka moments by recording brain-wave patterns and imaging the neural circuits that become active as volunteers struggle to solve anagrams, riddles and other brain teasers.
Journal Community


Following the brain as it rises to a mental challenge, scientists are seeking their own insights into these light-bulb flashes of understanding, but they are as hard to define clinically as they are to study in a lab.

To be sure, we've all had our "Aha" moments. They materialize without warning, often through an unconscious shift in mental perspective that can abruptly alter how we perceive a problem. "An 'aha' moment is any sudden comprehension that allows you to see something in a different light," says psychologist John Kounios at Drexel University in Philadelphia. "It could be the solution to a problem; it could be getting a joke; or suddenly recognizing a face. It could be realizing that a friend of yours is not really a friend."

These sudden insights, they found, are the culmination of an intense and complex series of brain states that require more neural resources than methodical reasoning. People who solve problems through insight generate different patterns of brain waves than those who solve problems analytically. "Your brain is really working quite hard before this moment of insight," says psychologist Mark Wheeler at the University of Pittsburgh. "There is a lot going on behind the scenes."

At the University of London's Goldsmith College, researchers reported in the Journal of Cognitive Neuroscience that brain waves heralding an insight can be detected 8 seconds before we become conscious of it.

In fact, our brain may be most actively engaged when our mind is wandering and we've actually lost track of our thoughts, a new brain-scanning study suggests. "Solving a problem with insight is fundamentally different from solving a problem analytically," Dr. Kounios says. "There really are different brain mechanisms involved."

By most measures, we spend about a third of our time daydreaming, yet our brain is unusually active during these seemingly idle moments. Left to its own devices, our brain activates several areas associated with complex problem solving, which researchers had previously assumed were dormant during daydreams. Moreover, it appears to be the only time these areas work in unison.

"People assumed that when your mind wandered it was empty," says cognitive neuroscientist Kalina Christoff at the University of British Columbia in Vancouver, who reported the findings last month in the Proceedings of the National Academy of Sciences. As measured by brain activity, however, "mind wandering is a much more active state than we ever imagined, much more active than during reasoning with a complex problem."

She suspects that the flypaper of an unfocused mind may trap new ideas and unexpected associations more effectively than methodical reasoning. That may create the mental framework for new ideas. "You can see regions of these networks becoming active just prior to people arriving at an insight," she says.

In a series of experiments over the past five years, Dr. Kounios and his collaborator Mark Jung-Beeman at Northwestern University used brain scanners and EEG sensors to study insights taking form below the surface of self-awareness. They recorded the neural activity of volunteers wrestling with word puzzles and scanned their brains as they sought solutions.

Some volunteers found answers by methodically working through the possibilities. Some were stumped. For others, even though the solution seemed to come out of nowhere, they had no doubt it was correct.

In those cases, the EEG recordings revealed a distinctive flash of gamma waves emanating from the brain's right hemisphere, which is involved in handling associations and assembling elements of a problem. The brain broadcast that signal one-third of a second before a volunteer experienced their conscious moment of insight -- an eternity at the speed of thought.

The scientists may have recorded the first snapshots of a Eureka moment. "It almost certainly reflects the popping into awareness of a solution," says Dr. Kounios.

In addition, they found that tell-tale burst of gamma waves was almost always preceded by a change in alpha brain-wave intensity in the visual cortex, which controls what we see. They took it as evidence that the brain was dampening the neurons there similar to the way we consciously close our eyes to concentrate.

"You want to quiet the noise in your head to solidify that fragile germ of an idea," says Dr. Jung-Beeman at Northwestern.

At the University of London's Goldsmith College, psychologist Joydeep Bhattacharya also has been probing for insight moments by peppering people with verbal puzzles.

By monitoring their brain waves, he saw a pattern of high frequency neural activity in the right frontal cortex that identified in advance who would solve a puzzle through insight and who would not. It appeared up to eight seconds before the answer to a problem dawned on the test subject, Dr. Bhattacharya reported in the current edition of the Journal of Cognitive Neuroscience.

"It's unsettling," says Dr. Bhattacharya. "The brain knows but we don't."

So far, no one knows why problems sometimes trigger an insight or what makes us more inclined to the Eureka experience at some moments but not at others. Insight does favor a prepared mind, researchers determined.

Even before we are presented with a problem, our state of mind can affect whether or not we will likely resort to insightful thinking. People in a positive mood were more likely to experience an insight, researchers at Drexel and Northwestern found. "How you are thinking beforehand is going to affect what you do with the problems you get," Dr. Jung-Beeman says.

By probing the anatomy of 'aha,' researchers hope for clues to how brain tissue can manufacture a new idea. "Insight is crucial to intellect," Dr. Bhattacharya says.

Taken together, these findings highlight a paradox of mental life. They remind us that much of our creative thought is the product of neurons and nerve chemistry outside our awareness and beyond our direct control.

"We often assume that if we don't notice our thoughts they don't exist," says Dr. Christoff in Vancouver, "When we don't notice them is when we may be thinking most creatively."

* Robert Lee Hotz shares recommended reading on this topic and responds to reader comments at WSJ.com/Currents. Email him at sciencejournal@wsj.com.

Monday, June 8, 2009

el ocho es el tiempo que se paró

el ocho es el símbolo del infinito, que va y viene y se mueve y regresa... el ocho parado es el tiempo que se pasmó. decidió hacer una pausa en el devenir de las horas y, simplemente, estar.

Hoy mi cuerpo es demasiado grande para mi. Hoy, una vez más, lo siento demasiado y quisiera, quisiera, que se empequeñeciera. Aunque fuera un poco, para caber bien dentro de él.

Sunday, May 31, 2009

(mi ombligo)




, y una amiga me contó, hace años, que su abuela no tenía ombligo.
Y yo veo el mio, y sé que no tiene nombre mas que ombligo... y conozco un libro de un autor brasileño, Ziraldo, y hablaba del ombligo y de la relación que tenemos con el...

y el ring ring de los niños y su fascinación por un recoveco que parece no tener ningúna función post parto...

y la peluza que se alberga ahí en los hombres que se dicen ya hombrecitos...

y el paréntesis del cuerpo en medio del cuerpo...

sí, me gusta mi ombligo. Sé que no me juzga, y es extraño que una parte de nuestros cuerpos no nos juzgue, pero al mismo tiempo, el ombligo no es nuestro cuerpo. Mi ombligo no es mio. Es ombligo, y ya.
Mi ombligo es la gran compañía de los domingos, sé que se incha con las palomitas por el simple pretexto de saludarme, y cuando decide que ya no me quiere ver más, me giña el estómago y se esconde...


, y una amiga me contó, hace años, que su abuela no tenía ombligo.
Y ahora me pregunto, ¿cómo le hizo para almacenar su propia soledad y además cargar un estómago liso, sin cavernas ni laberintos?
¿cómo lidiar con el desasosiego de tu propia mirada en el espejo sin un ombligo para disculparse ante ti misma por tu poco entendimiento de quién eres?
Sí, hoy no sé qué sería de mi sin mi ombligo,
(y

también
me pregunto en voz baja, casi susurrandome a mi misma, si es la bocina de mi conciencia que se anunica desde mi eje de gravedad, y si es así, quizás la abuela de mi amiga vivio feliz sus noventa y tantos años sin su ombligo.) Quizás.

Monday, May 25, 2009

me duele el higado

como mencioné anteriormente, mi cuerpo me traiciona. en esta ocasión le tocó al higado (dicen los imanes, las agujas y los planetas anómalos).
Y mientras decido cómo hacerlo funcionar, o por lo menos, cómo congraciarme con él para que vuelva a funcionar para el resto del cuerpo (no han formado sindicato aún, los órganos de mi cuerpo, no sé por qué), canto esta canción que me traje desde lo más recóndito de mi memoria de infancia.


Tuesday, May 19, 2009

anatomia traicionera


Hoy me veo, me veo verme y me pregunto cómo me pregunto al verme verme... hoy mi cuerpo sobrepasa mis límites de absorción de realidad. Hoy sé que aquello que me dijeron, en la cúspide de la infancia y la credibilidad, que el alma era prestada y que la tendría que devolver algún día era una falacia. Hoy sé que lo que realmente tengo prestado es el cuerpo. Es él quien me traiciona, me hace jugarretas y me impulsa a comer chocolate. No soy yo, es mi cuerpo. Mi cuerpo prestado.

Monday, May 18, 2009

las corazas

g. me dijo: creo que tenemos que permitirnos la vulnerabilidad

yo le dije: a mi eso me da miedo, a veces.

g. dijo: a todos.

yo le dije: quizás por eso mi cuerpo se ha fortalecido tanto, quizás cree que así me puede proteger.

g. dijo: your strength and your beauty will always be in your mind and in your fillings and your feelings

yo no le dije que necesitaba un abrazo, que últimamente necesito abrazos seguido, que sonrío, que me rio, que estoy bien, pero que necesito abrazos.

g. me manda besos cibernéticos.

yo le dije que la quería y le sonreí...

me fui a dormir y me permití ser vulnerable entre mis sábanas...

Sunday, May 17, 2009

just another manic sunday...






entre un día y el otro de pronto todo se satura, los minutos cesan su repiqueteo constante en la sien y se avecina un domingo.

hace años y siglos enteros cubiertos de suspiros que el mal tan conocido y tan reprimido del 'sunday blues' no me tocaba, no me pegaba, no existía mas que como un mal sabor de boca tras un encuentro desamoroso y fortuito.

hace centurias enteras que era sábado y faltan horas milenarias para que sea lunes.
Diablos.

¿Por qué será que un día a la semana puede albergar todas las angustias esparcidas en varios meses?

Se pierden mis imágenes de mi, Me pierdo yo en mi propia mirada.

Los domingos me veo demasiado.
Los domingos no me veo suficiente.
Los domingos necesito un abrazo (más que ningún otro día). Los domingos me abrazo yo.

Los domingos esperan la llegada del insomnio.
Los domingos tengo que acomodar los cojines muchas más veces.
Los domingos saben que el chocolate no es suficiente.
En domingo me extraño...
en domingo extraño.
los domingos soy yo
en domingo no sé quién soy

es domingo.

los domingos invitan a los fantasmas del pasado para que hagan una orgía de tortura psíquica en tu cabeza.

es domingo

(y me iré a dormir)

Saturday, May 16, 2009

las batallas del baño


(1 mayo - 16 mayo 2009)

Las batallas del baño (o un asesinato sin querer y un perdón empático)


Hace un mes le perdoné la vida a un alacrán y ayer asesiné a mi computadora. He tenido dos encuentros en el baño, o más bien, dos confrontaciones. El baño, esfera lúdica para echarse pedos a gusto, hacer atrocidades sin que nadie pueda decir nada al respecto, lugar para apapacharse y hacerse menjurjes en la cara y en el cuerpo, espacio en el que veo mi cara por la mañana y por la noche; no sé cómo sucedió, pero el baño se ha convertido en un campo de batalla.
Ayer asesiné a mi computadora.
Algunos dirán que no fue a propósito, que realmente no quise hacerlo, pero la verdad es que al ver el cadáver a mis pies, al ver la pantalla hecha pedazos como un espejo al que le echaron siete años de mala suerte, la intenté resucitar, le toqué todas las teclas, la acaricie, le dije palabras hermosas, le canté canciones de cuna.
Pero mis lagrimales parecieron caducos.
No exprimí ni una sola lágrima al ver el cadáver de mi bebé, la que era mi amante, mi eterna compañera de insomnios, malos humores y espacios creativos, la miré y no lloré.


Hace un mes un alacrán me picó el pie al entrar al baño; o más bien al entrar al baño pisé un alacrán el cual, al sentirse agredido por un pie tanto más grande que él, me picó. Levanté el pie para encontrar el alfiler que sentí penetrar en mi piel y al voltear la mirada hacia el piso encontré al culpable de mi dolor. No sé quién estaba más asustado.
Recuerdo no haber gritado. Si no hay nadie que pueda responder al grito, entrar para salvarte, poner el hombro para que llores o que te cargue para trasladarte a un sitio más seguro, la verdad es que no vale la pena desperdiciar un grito.
Lo vi y estoy segura de que mi mirada tenía respuesta.
No sé quién estaba más asustado.
No podía matarlo. Hace un año y más estaba en un hotel con una amiga, celebrando un aniversario de amistad y aprovechando para platicar durante días y horas; por la noche, antes de dormir, vi un alacrán. Lo mataron. Al día siguiente su compañero apareció. También lo asesinaron por el bien de nuestro sueño tranquilo. El sonido de sus cuerpo despedazado bajo la suela de un zapato, cómo tronaban y se deshacían aun me persigue en ciertas noches, y me arrepiento de tenerle tanto miedo a mi propio signo.
Hace un mes veía a un alacrán que estaba absolutamente aterrado sobre mi tapete de baño anaranjado y no sabía qué hacer mientras recordaba a sus familiares liquidados a causa de mi terror ante su cola y tenazas.
No lo podía matar, el asesinato de aquellos otros tanto tiempo antes me lo impedía (al igual que mi signo astrológico), y no podíamos convivir en casa. Soy solitaria por convicción y porque el nudismo me sienta bien.
Lo enrollé en el tapete de baño sobre el que estaba mientras me miraba y lo sacudí fuera de la ventana. Le recé a todos los santos en los que nunca he creído, a las vírgenes promiscuas y a las estrellas que leo a diario, que el pobre alacrancito del tamaño de la palma de mi mano supiera volar.
Sigo esperando a que su pareja me reclame las clases de vuelo a fuerzas, sigo esperando y observo el piso del baño. Ahora tiene un nuevo significado.
Asesiné, sin querer, a mi computadora, y le perdoné la vida a un alacrán negro que me fue a visitar.

El piso del baño tiene una silueta marcada con gis de cómo quedó el cadáver, y otra, dibujada en mi mente, de dónde perdoné una vida.

Wednesday, May 6, 2009

en algún lugar del tiempo...


... me encontré con algo que no debía de haber encontrado. a veces (solo a veces, en verdad, esto no sucede siempre de los siempres, solo de vez en cuando) se abren agujeros en ese material medio pegajoso con textura de terciopelo negro que es morado con tintes azulados, ese material impenetrable y gelatinoso, aquello que sabe a algo sin sabor, que se reescribre sin letras y con símiles que se desvisten... agujeros en la textura del espacio tiempo.

Lo que llega a suceder (también a veces con todos los pormenores del a veces anterior) es que por esas cavernas sin olor, esos espacios de temporalidad inexistentes, esos huequitos recién abiertos, recién nacidos en el traslucir de dos parpadeos, por ahí se cuelan cosas que no tenían porqué haberse colado.


Y es en esos momentos, instantes efímeros en los que todo lo anterior sucede a la vez, en los que existen encuentros inesperados con lo inesperado. Y eso.

Sunday, May 3, 2009

spider porno (gonzo) - sadonaturista

y sí, la pornografía ha llegado hasta las telarañas...
(como dice un amigo, le dan miedo las arañas violadoras de israel)
y no es una metáfora. violencia pura, inseminación a la fuerza, inmolación aracnoide.



(D.S. el que me comunicó esta información me dijo: te creías muy jevi? pues mother nature is the real bitch.)
(y continúa: rape as a natural condition for survival... spider sex ethics debate.)
INDEEDLY 

el sadomasoquismo ahora será sadonaturista. 

risas alienígenas

en estas épocas de crisis en las que ni la vida social existe, esto (que me compartió una amiga) es por lo que vale la pena seguir adelante... (claro que existen muchas cosas más por las que vivir y sonreír, pero esto, bueno, para un domingo encuarentenado, maravilloso)


Saturday, May 2, 2009

tiempo de fuga


el tiempo se ha desmarañado, el tiempo se ha desdibujado desdoblado deshecho deshilachado...
ya no se le puede tocar cómo antes.
 Ya no se vive el tiempo como hace un par de días que parecen meses que realmente son siglos y un segundo.

Me imaginaba una ciudad construida para 10 millones de personas donde generalmente habitan 20. Me imaginaba el caos y el olor, el ruido y el gentío. demasiada gente, demasido movimiento, demasiado todo.
Me imaginaba que de pronto, un día cualquiera, sin avisar siquiera, la mitad de la población se esfumaba, desaparecía, cesaba de existir.
Me imaginaba que la ciudad quedaba desierta. Ante la desaparición de tanta gente, los que se quedaron, me imaginé, se encerraron en sus casas para ver si los otros volvían. 
Me imaginé que la vida que conocíamos desapareció, que todo lo que se encontraba a nuestro alrededor cesó de ser lo que era.
Imaginé que la soledad y el tiempo de ocio tan preciados por algunos, se volvían obsoletos ante su sobreproducción.
Imaginé que imaginaba que imaginé una ciudad desierta.
Cuando desperté, la ciudad (con influenza) seguía ahí...

Tuesday, April 28, 2009

esperando la espera


"The waiter's exasperated question "How long do I have to wait?" is not only to assure her of the end of her waiting but also implies her desire to escape her inner duration for the outer certainties of time. The deeper experience of waiting is not in its quantity, not in how long I have to wait, but in the fact - the existential fact - that I am enduring. The familiar complaint of children "are we there yet?" suggests that children, who lack the artifice of distraction, who seem naturally contemplative, might be painfully aware of the impermanence of life. To distract them at all cost is to prevent them from feeling their time. " - Harold Schweizer



Este tiempo de aislamiento (paranoico o no, pero existente) ha vuelto el tiempo en un ente más, es mi compañía, es mi tormento. Lo saludo por las mañanas con una sonrisa porque sé que estará todo el día a mi lado, porque no sentí su presencia durante la noche, aun cuando despertaba en medio de una pesadilla, aun cuando no entendía porque mi cama estaba tan llena de él, si supuestamente me había ido a dormir sola, un vacío lleno. Sí, él está ahí. El tiempo es mi sustantivo que me sustenta en la espera, lo experimento lo siento. No es un tiempo que va, que vuela, que pasa; es el tiempo que se vive, adquiere textura, emite sonidos, es. Caparazón de parpadeos en los que me abismo en el aislamiento. EL tico-toc se ha vuelto mi latido. Es mi latido.
Yo siento al tiempo que me siente, que siento. Por las noches lo detesto porque sé que en la oscuridad puede alargarse, convertirse en un ser monstruoso que me persigue por mi casa, que desea devorarme sin deseo. Quisiera que el tiempo tuviera lujuria, que quisiera violentarme sexualmente, que me violara. Explícitamente. Ya no con metáforas, con inciertos momentos. Quisiera que la espera la hiciera activa. Y así, paso el tiempo... (y así el tiempo pasa, aguantándome... )

y una respuesta

ah, la maravilla de la comunicación cibernética...
todos hablan, nos escuchamos a través de las computadores y cada quien comparte las carcajadas con su propio eco...
(gracias dr bazán)


Monday, April 27, 2009

Chica post porno - máscaras (la influenza)

Pues la cuarentena vuelve a la chica post porno creativa y como soy su alter-ego, permito que suba sus invenciones y ponderaciones en mi blog...


Get your own playlist at snapdrive.net!

Sunday, April 26, 2009

lo que me falta...





es domingo y hace meses que no sentía algo así, un vacío una ausencia... hace meses y años y eternidades que la depresión del domingo ya no existía en mi devenir cotidiano ...



me faltan sonrisas, me falta tacto, me falta contacto...

hace tres días que no tengo ningún contacto físico con nadie... hace tres días que no sé cómo se siente la piel de otros, mi piel contra los labios de alguien que me salude, la mano que me acaricia, el abrazo de alguien a quien quiero...

si no toco otras pieles, se me olvida cómo se siente la mia...

¿paranoia, fashion statement o el final del mundo?


Saturday, April 25, 2009

en cuarentena


En cuarentena 26 de enero 2009 Escucha a Bob Dylan. Se pregunta cuál es la música más adecuada para una cuarentena, para dejar de ver a gente caminar, para ensimismarse todavía más. Se pregunta cuántas cuarentenas ha vivido antes sin saberlo, quizás, auto impuestas. Se acordaba de un amante, uno de los primeros que se atrevieron a tocar su cuerpo, y cómo cantaba ‘Tangled up in blues’ mientras le besaba el ombligo y se metía entre sus piernas. Las palabras se mezclaban con sus fluidos y entre sus gemidos y el que él estuviera descubriendo su sexo, las palabras salían entrecortadas desde el centro de la unión de sus piernas. Escucha a Bob Dylan en esta noche que lentamente se va convirtiendo en madrugada, una noche solitaria, una más en la que se irá a dormir sola. Una cuarentena de su mirada, atrapada por el espejo. Probablemente por eso prefiere café con leche y vodka, sabe mejor que no tener con quién hacer eco en la cama. Escribía poesía sobre su propia piel. Con un pincel, con un cincel, con su boca. Escucha a Bob Dylan y ve una noche más en la que la luna no ha iluminado aun ningún camino amarillo. La guitarra suena, la voz que quisiera que fuera suya. Ese amante la abandonó con las piernas abiertas y el corazón cerrado. Ese amante le cantaba a Bob Dylan mientras la seducía. Otros le han cantado otras historias, y al final, el cojín junto al suyo siempre amanece vacío de sueños. Hoy bebe vodka con café, leche y un toque de soledad que le abraza el corazón y le tranquiliza en su madrugada que pinta de noche. Hoy sonríe y escucha a Bob Dylan. Sabe que las palabras no son suyas pero que las letras siempre le pertenecerán. Su sonrisa vive en una cuarentena exigua dentro de la recreación que hace de su propia mente. Sabía que sus pensamientos realmente pertenecían a la esfera de los sueños, pero prefirió ignorarlo. Lo que ignoras siempre te remite a un éxtasis constante. Casi siempre. A veces. En esta noche escucha canciones que hace décadas no sonaban por su cuerpo. La voz la reconoce de pronto. Las letras las reconoce, tal vez. Quizás sea que nunca escuchó estas canciones. Quizás se está inventando una noche más para escribir, tomar café con leche y vodka y escuchar a un músico con el que nunca fantaseo en la cama. (Hace una lista de fantasías musicales, y escucha su silencio. )

y, ¿dónde quedó la pandemia?


En casa he estado, encerrada, todo el día, días y días y semanas en las que no he podido volar, aún, creo. No, no son semanas, no son días, es un día que se ha alargado hasta convertirse en días enteros y semanas y más.
Todavía no tengo claustrofobia, todavía.
pero comienza a instalarse una ligera noción de ella en mi cabeza, claustrofobia de mi misma, de mi cabeza, de mis pensamientos. Se arremolinan sensaciones en un esperpento de mi ser. Qué cosas no he hecho aún, cuánto chocolate debiera comer antes de que el fin del mundo llegue. Ah, todo lo que no he vivido y todo lo que no he escrito.
Palabras insaboras a las que hay que lavarle las manos a cada rato.
¿A qué sabe mi paranoia?

(parecería que a pepino con semillas)

Saturday, April 18, 2009

Un desierto en el refrigerador

14 de abril, 2009 - 18 de abril, 2009

(Para Row, y a veces, también para Ernestina)


La verdad era que aunque viviera constantemente dentro de un refrigerador, su boca siempre tenía la sensación de estar ahogándose con un algodón de azúcar morado y gigante en medio del desierto.
El día en el que tuvo que ponerse desodorante tres veces en cuatro horas, fue el cataclismo que tenía que suceder para que se mudara a un refrigerador.
No había manera de convencerlo de que fuera de esa caja metálica con olor a encerrado y zumbido constante existían otras maneras de no sudar.
Hasta el agua le daba miedo.
Quizás era la parte líquida del asunto, el que no pudiera asirla, el que se le escapara entre sus obscenas mentes cochambrosas. Quizás. (Y sí, el plural es como debe ser, no son dedazos sobre la letra que pluraliza las palabras; dentro de un ser así solamente podrían existir mentes que se acompañen, no una sola que juegue al eco dentro del cuestionamiento de la división entre mente y cuerpo).
El zumbido lo acompañaba mientras jugaba a un ajedrez litúrgico con las palpitaciones de sus sienes y sus tobillos. Escribía marometas en su descansar.
Lo que simplemente no podía concebir era su absoluta incapacidad de tocar un instrumento. Por eso se inventaba canciones que no tuvieran ni armonía ni sintonía, de esta manera no importaba qué nota le sacaba al cuerpo en cuestión (porque veía a los instrumentos como cuerpos, como personas), empataba con tal canción.
En la repisa donde deberían de ir las alcachofas y los jitomates tenía un saxofón demasiado agudo. En el anaquel dónde generalmente se acomodan los quesos y las carnes frías tenía un trombón que de tan pequeño parecía hecho a la medida para un enano. Donde estarían los yogures tenía un triangulo y dos platillos. Y en la puerta, donde los huevos se sienten más cómodos, una flauta transversa de latón, aunque debería de ser de plata.
A veces su cuerpo no le hacía mucho sentido, por lo que intentaba manipularlo de otra manera, (saltar con los codos, abanicarse con los dientes, ver por las narinas, caminar con la cintura) , y de esta manera, entre la confusión corporal y musical, salían estruendosos conciertos desde dentro de un refrigerador que se encontraba en un centro comercial al que nadie iba a comprar esos aparatos para mantener el frescor de todos los alimentos.
Una de los miedos más atroces de este personaje que aun no nombramos pero podríamos llamar Oster, eran los dedos de sus pies. Le aterraban los dedos de sus pies, o más bien, le aterraba la noción de que quizás mientras roncaba, alguien pudiera cambiárselos por otros. Así que al despertar, siempre con un aullido tremebundo para asegurarse de que sus cuerdas vocales seguían funcionando y para ser su propio auto despertador, revisaba sus pies. Alisando los pliegues del sueño y tirando las ensoñaciones, revisaba sus pies, bostezaba y cuestionaba una a una sus falanges. Les hacía preguntas que únicamente unos dedos que hubieran vivido con él toda la vida sabrían responder. Intentaba no llegar al punto de la tortura, pero a veces era absolutamente necesario, tenía que saber si eran suyos o si eran embusteros. Otras veces los pintaba de colores distintos (de dónde sacaba barniz de uñas dentro del refrigerador será un misterio que hasta la fecha no se ha podido resolver), y jugaba a que las diminutas uñas eran oráculos maravillosos en los que podía ver el futuro de la humanidad.
Habrá que aclarar en este momento que Oster no era humano, o por lo menos no en todo el sentido de su significado y su metafórica razón. Una vez había escuchado sobre un señor que una vez fue grillo y todo lo que esa metamorfosis conllevo, y decidió que él (si es que le podemos atribuir un género sexual definido), era una mariposa que una vez fue rana que alguna vez se convirtió en un delfín que se comió a la mariposa que era cuando deseaba ser almeja que creaba perlas traslucidas que explotaban como burbujas en el caparazón de una tortuga abandonada por el destino en un desierto que se había colado dentro de un refrigerador.
Era extraño ver, si es que alguien alguna vez lo vio, un almacén gigantesco al que nunca nadie entra, filas y filas de refrigeradores fuera de sus cajas, todos similares, pero de distintas formas y colores. Como un gran ejercito para luchar en contra de la podredumbre de los alimentos. Filas y filas de soldados innertes ante la inminencia de que no están conectados a la luz eléctrica. Todos menos uno. El de Oster era el único que sí servía, que tenía el eterno zumbido que Oster utilizaba como tortura contra los dedos de sus pies. Cómo lo conectó, quién lo conectó, por qué estaba conectado si “nadie” lo usaba, no son preguntas que se deben de hacer de noche porque alguien de una agencia gubernamental secreta podría escuchar esos pensamientos e intentar acabar con todos los globos que intentes inflar en tu vida.

(primera parte)

(( ))

( un paréntesis es un momento para respirar ) ( un paréntesis es un silencio para soñar ) ( un paréntesis es un espacio para estar )