Monday, February 27, 2012

Tuesday, February 7, 2012

(diario de cefalea)

Diario de la cefalea


Ojalá fuera yo quien viviera esta vida. Pero pido disculpas por adelantado, pido disculpas por lo inconveniente que se ha vuelto mi personalidad.

Es el dolor, digo. El dolor constante.

Hoy aprieta en las sienes. Amanecí desnuda de él y poco a poco, como todos los días, se me atravesó.

Llega y me come.

Ayer la oscuridad esa tenebrosa que se apodera de cualquier indicio de felicidad.

La soledad absoluta.

¡Pero ya no estoy sola! Grito y grito. Ya no estoy sola. Ahora tengo a la cefalea.

Ella y yo somos amigas y nos detestamos. Se apodera de las cosas que más quiero por ser una pareja celosa.

Me abraza y me aprisiona, me quema.

Quema atrás.

Pero esta mañana las sienes son las que sienten que fueron atropelladas por un camión. Así ahora. No amanecí así.

Últimamente me da unos segundos o minutos largos de tranquilidad. Minutos en los que creo que ya no vendrá nada, que así será y seguirá. Que ya no hay más dolor y quizá el día se vista distinto.

Desnuda amanezco.

Desnuda de dolor.

Y luego, inquietante, susurrante y a pasitos tan discretos que ni la escucho ni la veo llegar, entra, me penetra por donde más me carcome. En la lectura de textos ajenos entra el dolor.

Por ahí va, entra por los ojos y se asienta en donde más cómoda se sienta ese día. Hoy es en la sien derecha.

Me sorprende que mi cabeza siga redonda, yo la sentiría más plana estos días. ¿cómo, con tanta presión, existe la redondez de la cabeza?

Esquizofrénico dolor, ¿hoy dónde dolerás?

Sunday, January 22, 2012

( will I grow back like a starfish )

me pregunto si todo lo que he perdido en el dolor de cabeza crecerá de nuevo como una estrella de mar...

Wednesday, January 18, 2012

(entre cupcakes y lágrimas)

entro a un lugar a ver cupcakes hermosos, todos ellos tan adornados y sonrientes con sus reguiletes de crema batida de colores, chispas de colores, sabores chisporroteantes. No tengo apetito, sólo los quiero admirar.
Entre a verlos y a escuchar esto mientras siento una cefalea más y siento, una vez más, lo que le hace esta partitura a mi cabeza:

Saturday, January 7, 2012

(regresaron)

un día siete de enero el dolor desapareció, casi.
casi por completo desapareció el dolor de las meninges y del trigémino y del alma y del pasado y de todo el dolor que puede doler al mismo tiempo y desaparecer tanto las palabras escritas como leidas.
un día siete de enero casi desapareció todo el dolor y volvieron las palabras.

Thursday, December 29, 2011

alternativas

de nuevo escribo sin ver

si viera la pantalla no podría hacerlo. el trigémino. las meninges. el dolor infinito.
punzadas.
si esto siguiera, si continuara.
si ya no pudiera seguir el camino que he seguido hasta ahora, entonces ¿qué? ¿por dónde iría?

si las palabras desaparecieran de mi vida, ¿qué haría con ella?

en eso he estado pensando las últimas semanas.

Wednesday, December 28, 2011

(cerebro inflamado y otras excusas)

No he escrito aquí por diversas razones.
Una de ellas se la adjudico a la inflamación, supuesta, de las meninges. Sí, supuesta. No se sabe.
Sólo se reconoce ese dolor agudo y terrible cuando las letras aparecen. Puedo realizar cualquier otra actividad menos las relacionadas con las palabras.
(Maravilla de la secundaria poder escribir en un teclado sin tener que ver la pantalla. Me asomo a mis letras y comienza el dolor, comienza y perdura).

Esa es una razón.
La otra: los cambios.
Cambios en el clima, todos los días. Desde que vivo en esa ciudad nueva debo revisar el clima, y no sólo cómo estará durante el día, sino todas las transformaciones que la nena que es el clima, una nena adolescente con unos desvaríos de humor, tendrá. Alguien me dijo "lleva en tu bolsa justo lo opuesto de lo que traes puesto". Así es. El clima es una adolescente que se deja ser.
Los árboles también han cambiado mucho, de verdes y esplendorosos a unos rojos y amarillos que jamás había visto.
Ahora tiemblan y esperan la nieve.
La ciudad cambia constantemente con el flujo de personas.
y las luces ahora. Me fui pero sé que ahora hay lamparitas por todos lados que invitan a hacer piruetas en la cara.

Esas son algunas de las excusas por mi falta de cooperación en esta página.
Otras están relacionadas con libros y lecturas.
Ahora, ahora me duelen las meninges que hacen que mi cráneo se sienta mucho más pequeño de lo que es, diminuto, minúsculo.
Me tengo que despresurizar y no lo puedo hacer si sigo tecleando aunque no vea la pantalla.

Adios, por ahora.
Ya encontraré otras excusas para ver el horizonte mientras no veo lo que escribo.


(( ))

( un paréntesis es un momento para respirar ) ( un paréntesis es un silencio para soñar ) ( un paréntesis es un espacio para estar )