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Thursday, February 14, 2013

(nota en Provincia)


CULTURA | 22/12/2012 - 12:50 PM - TIEMPO DE LECTURA: ENTRE 2 Y 4 MINUTOS

Erotismo y canícula ofrece Kelly A. K.


 / ProvinciaMéxico, DF.- La escritora mexicana Kelly A. K. (México DF, 1981) pone en manos de los lectores Estío en la canícula: erotismo como una fronda de atisbos oscilantes y cuerpos desnudos que entintan la partitura del deseo con signos entretejidos de azoros. Lubricidad en los recodos sinuosos del lenguaje que designa y señala, que acusa y funda, que calca y pondera, que insinúa y alienta…
Kelly había publicado en 2010 un texto sigiloso: La espera: seducción de las bellas durmientes, acuciantes conjeturas en las que el sueño encarna posibilidades y arcanos desafiantes.
Estío en la canícula (Casa Editorial Abismos, 2012), cartas de desplazamientos y liviandades. El bochorno de la siesta abrasa. La concordancia de la palabra funda sordinas extenuantes. Cada sílaba argumenta una urgencia. Cada pliegue bosqueja una caricia. Lenguaje que arropa a los amantes y los unta de oscuridades coloreadas por un aura absorta: sollozo de callada afluencia húmeda.
“Cuando me toca el cuello, aunque sea con su mirada, colores, chispas provocan las tonalidades de mi placer, saludan mi sonrojo en la espalda baja, justo encima de la cadera izquierda, un poco más hacia el muslo. / Ahí es”, musita la voz de este texto lenitivo y excitante: fulguras, chupando la respiración con labios carnosos, “besos como orquídea alumbrada que se abre, me abre mi / orquídea…” en la sediciosa máscara que enarbola la avidez.
Si amanecen jacarandas se ensordece el cosmos por las ansias de la carne. Si el domingo balancea sombras de colores, entonces el habla se refugia en el espejo y altera los designios.
Una intimidad no dicha, no compartida en complicidad susurrada: secreto que se disipa por senderos quebrados en los que la codicia se arremolina, y las ensenadas de eros se amordazan y no hay “espalda desnuda, ansiosa de escalofríos” ni tiempo ni polvo ni ceniza ni “deseo de amar” ni apetencia fingida ni preciso barroco que entone el cántico de los desvelos.
En este breve cuaderno, el estío edifica insomnios: la canícula barrunta la soledad del domingo: la piel es una jícara resonante de cadencias. La “neblina nubla el nebuloso sueño” de todas las confabulaciones amatorias.
Folios instigadores. Calores en la calina. Kelly A. K. sabe que la única reminiscencia que el cuerpo silabea, tañe siempre en las errancias del lenguaje.

Monday, September 12, 2011

(el vacío, diez años después)

(publicado en: http://impreso.milenio.com/node/9024692?ST=1 )

10 de septiembre 2011, 9:30 am. Bajo por un café. En mi edificio colgaron una bandera de Estados Unidos, para rememorar, me dicen. En la calle veo a un hombre usando una playera con la fecha de mañana, la intención es la misma. El ambiente se siente extraño, tenso. Luto y miedo, ¿pasará algo otra vez?


2011-09-12•El Ángel Exterminador


Foto: Gary Hershorn/Reuter
1:16 pm

En la zona cero. Recuerdo la primera vez que estuve aquí después de la catástrofe, de la tragedia: un agujero casi tan profundo como el que dejaron las personas que ya no están. El lugar está lleno de personas que vociferan que el gobierno fue el que planificó el día más negro en la historia de Estados Unidos, los gobernantes son los verdaderos asesinos, dicen.

Sobre el puente Vesey, mientras intento ver entre rejas algo de lo que será el memorial más caro del mundo, suenan unas trompetas. Me quedo helada. Están ensayando para la ceremonia del día siguiente.

Se me llenan los ojos de lágrimas y recuerdo.

Iba camino a la universidad, escuchaba Radioactivo cuando dijeron que algo había sucedido en las Torres Gemelas. Pensé que era una broma. En la universidad todo era un caos. Tenía clase de poesía; le dije a la maestra que ese día no podíamos hablar de poesía (ahora me remite a Adorno y la imposibilidad de hacer arte después de Auschwitz). Nos fuimos a la cafetería. El silencio era sepulcral. Llorábamos y veíamos el noticiero.

No recuerdo cómo manejé a casa.

Me quedé días encerrada, viendo la televisión, tratando de entender.

Me vestí de negro durante un mes. Era lo que yo, a los 19 años, podía hacer en ese momento, declararme en contra de la violencia, declararme de luto.

Recuerdo las imágenes. ¿Cuántas veces vimos el video de cómo penetraba la torre el segundo avión? ¿y la del hombre que se tiraba? ¿cuántas veces la repitieron los medios hasta que se quedaron en nuestra piel, quemados?

Estoy parada frente a gente que protesta en contra del gobierno, son los de las teorías de conspiración. Imagino este espacio cuando todavía no sucedía nada, cuando el mundo era otro y luego ese instante en el que transformó la cotidianidad en humo y terror, polvo y gritos. Veo a un guía de turistas explicarle a un grupo de señoras qué es lo que no están viendo, lo que ya no está ahí.

Cerca, en la iglesia más antigua de la isla, miles de listones blancos están amarrados a las rejas. Tienen una impresión que dice “Remember to love”, recuerda amar. Cada quien escribe mensajes personales. Leo uno que dice “We miss you babe”.

3:02 pm

Visito la exposición de fotografía en el Time Warner. Retratos de hace diez años junto a una imagen de este año. Una llama mi atención. Una mujer con un niño en brazos, la niña, a su lado, se tapa la cara. El texto – adjunto a la imagen - menciona al padre, quien ya no está con ellos, murió ese día. La fotografía reciente muestra a la niña, ahora una adolescente que mira de frente, el niño ya casi es más alto que la madre. El padre sigue ausente.

No pude terminar de ver la exhibición. Son tragedias compactas y personales. Son las que penetran.

10:33 pm

Camino a casa me encuentro con una marcha, son cientos de gaitas las que tocan, dolorosamente, por los que ya no están. La banda de la policía, atrás de ellos vienen cientos de personas, conmemorando. Después unos camiones de la NYPD.

00:00

Se prenden las luces de las torres, una vez más.

11 de septiembre 8:34

Llego a Times Square para ver la transmisión de la ceremonia. Me sorprende que poca gente acudió, me asombra que la ceremonia no tiene audio y que constantemente se pierde el video.

Entre turistas y pantallas llenas de colores, es difícil emocionarse. Veo a Obama dar su discurso y pedir un minuto de silencio; en Times Square no existe el silencio. En otros países, en un día de luto nacional suena una alarma por todo el país. No importa dónde estés ni qué estés haciendo todo queda en silencio absoluto. Uno se imaginaría que por lo menos aquí, los coches frenarían, las personas pararían de hablar un minuto. Pero no es así: la vida continúa. Los coches andan, la gente conversa, las pantallas están llenas de colores.

Leen nombres en la ceremonia, los leo en la pantalla. Leerán más de tres mil; cada nombre, una vida.

En Central Park hay una carrera para recordar a las víctimas. En las iglesias habrá misas especiales. En toda la ciudad soldados y policías.

Esta noche habrá una marcha con velas.

Todo esto diez años después, recordando y la pregunta tangible sigue ahí, ¿cómo sanar el dolor de la presencia de la ausencia?

twitter.com/awokenbeauty

Kelly A.K.

Sunday, June 12, 2011

Derroche de sensualidad musicalizada en “Jam de escritura erótica” – Publimetro

Derroche de sensualidad musicalizada en “Jam de escritura erótica” – Publimetro

* La original velada tiene replicas en diversas naciones del mundo
Con un ambiente caracterizado por la música en vivo del DJ Uriel Waizel, la Casa del Lago “Juan José Arreola”, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se empapó, la víspera, con letras lúbricas e ideas sensuales, al presentar un “Jam de escritura erótica”, en el que participaron Alberto Ruy Sánchez y Kelly A. K.
“La escritura suele ser una actividad íntima y solitaria, pero a final de cuentas está dirigida a la lectura pública. Cuando un texto se lee, es recreado, se vuelve a escribir”, comentó antes Kelly. Por ello, en este encuentro la escritura dejó de ser algo solitario para convertirse en una construcción compartida.
La idea fue construir un texto colectivo a partir de la improvisación. Así, los escritores Alberto Ruy Sánchez y Kelly A. K. elaboraron un texto en vivo improvisado, que se mostró en unas pantallas para que el público asistente pudiera leerlo, y al mismo tiempo, participar en su creación y enriquecimiento.
En el Jam intervinieron literatura y música entrelazadas por la improvisación en vivo, para generar en cada momento una obra única e irrepetible. Se trata de una actividad literaria anual distinta a los encuentros convencionales, donde sólo hay lectura en vivo, ya que aquí hay, también, escritura y música en vivo.
Durante la actividad, los autores convivieron directamente con sus lectores en el preciso momento cuando nace la obra. Entendido normalmente como una especie de improvisación musical, el Jam de este encuentro fue enfocado a la escritura erótica para generar una interacción entre los escritores y el público.
Los presentes pudieron, libremente, decidir qué sucedía con el contenido del texto, porque ellos fueron parte activa del proceso.
Dirigido por los escritores, el público guió los acontecimientos del texto, todo ambientado por las mezclas musicales del DJ Uriel Waizel al sonorizar ricamente la escritura construida.
Este tipo de improvisación escrita se ha realizado en diversas ocasiones con distintos autores, pero ésta fue la primera ocasión que se enfocó a un tema en específico, el erotismo. La jornada estuvo dirigida a todo el público, pero principalmente a adolescentes y adultos; definitivamente, para los niños, no.
En cada encuentro, el autor invitado escribe su texto en vivo, improvisando frente a los espectadores. Así, da lugar a una nueva relación entre el público, el lector y el autor. La interfaz tecnológica crea una nueva tríada para que el escritor se muestre a sus lectores en el momento mismo de su creación.
Respecto a los participantes de anoche, cabe señalar que Kelly A.K. (México, 1981) estudió Literatura Latinoamericana y ha sido locutora de radio. Publicó en las revistas Quo, Círculo de Poesía, Replicante, Shandy y Textofilia. “La espera. Seducción de las bellas durmientes”, es el primer libro de esta autora.
El escritor y editor Alberto Ruy Sánchez (México, 1951) es autor de más de 29 libros de ensayo, poesía, cuento y novela. Desde 1988 es Director General de la revista Artes de México. Tiene un doctorado por la Universidad de París y ha sido profesor invitado en universidades como Stanford y Middlebury.
Uriel Waizel (Ciudad de México, 1973) es crítico, gente de radio, supervisor musical, DJ y todo lo relacionado con la música. Es jefe de contenidos musicales en Ibero 90.9 de la Universidad Iberoamericana, donde también da clases. Además, coordina el proyecto de PanamériKa, blog y programa radial.
De esa forma continuó en esta ciudad el Jam de escritura, la velada más original del circuito literario actual. Este se ha realizado durante cuatro años en Buenos Aires, uno en Barcelona y un exitoso primer año en México (2010), donde ha figurado ya en las ferias de libros más importantes de este país.

Wednesday, June 1, 2011

(jam en TvUnam)

Tuesday, May 31, 2011

(Más jam)

Jam de escritura erótica en Casa del Lago
Miércoles 18 de Mayo de 2011 20:05
Participan Alberto Ruy Sánchez y Kelly A. K.

Con la intención de construir un texto colectivo a partir de la improvisación, Casa del Lago Juan José Arreola presentará un Jam de escritura erótica, con la participación de los autores Alberto Ruy Sánchez y Kelly A. K. el próximo 26 de mayo a las 20:00 horas.

“La escritura suele ser una actividad íntima y solitaria, pero a final de cuentas está dirigida a la lectura pública. Cuando un texto se lee, es recreado, se vuelve a escribir”, comentó Kelly A. K. Por ello, en este encuentro la escritura dejará de ser una actividad solitaria para convertirse en una construcción compartida.

Así, los escritores Alberto Ruy Sánchez y Kelly A. K. elaborarán un texto en vivo improvisado, que se mostrará en unas pantallas para que el público pueda leerlo y al mismo tiempo participar en su creación.

En el Jam intervienen la literatura y la música entrelazadas por la improvisación en vivo, para generar en cada presentación una obra única e irrepetible. Se trata de un evento literario anual distinto a los encuentros convencionales donde hay lectura en vivo, ya que aquí hay escritura en vivo. En esta actividad el autor convive directamente con sus lectores en el preciso momento donde nace la obra.

Entendido normalmente como una especie de improvisación musical, el Jam de este encuentro será enfocado a la escritura erótica, y la idea, dijo la también periodista, es generar una interacción entre los escritores y el público.

En entrevista, Kelly A.K. explicó que los presentes podrán decidir lo que suceda en el contenido del texto, para que ellos sean parte activa del proceso. Orquestados por los destacados escritores, los asistentes son quienes al final guiarán los acontecimientos del texto, todo ambientado por las mezclas musicales del DJ Uriel Waizel, quien sonorizará a partir de la escritura construida.

Este tipo de improvisación escrita se ha realizado en diversas ocasiones con distintos autores, pero ésta es la primera ocasión que se enfoca a un tema en específico, como el erotismo.

Señaló que este evento está dirigido a todo el público, pero principalmente para adolescentes y adultos. “Es una oportunidad para que las personas que no conocen este género lo conozcan y otros se puedan adentrar más en él”.

La autora del libro La espera. Seducción de las bellas durmientes refirió que este proceso de creación es una buena experiencia, ya que es distinto que leer un libro, porque se adquieren otras connotaciones.

Regularmente estas presentaciones se realizan con la participación de un autor joven, que en este caso es Kelly A. K. y un escritor con una trayectoria más amplia, como Alberto Ruy Sánchez.

En cuanto al espacio de Casa del Lago, expresó que es un lugar mágico donde se conjugan diferentes actividades, por lo que lo convierte en el sitio idóneo para este Jam de escritura erótica.

El concepto
El Jam de escritura es un novedoso evento multi-disciplinario creado en Argentina, único en el mundo, que comenzó a romper fronteras con presentaciones en Venezuela, Barcelona, Jerusalén y Tokio. En el Jam intervienen la literatura y la música a partir de la improvisación y la participación del público.

En cada encuentro, el autor invitado escribe su texto en vivo, improvisando frente a los espectadores. Así da lugar a una nueva relación entre el público, el lector y el autor. La interfaz tecnológica crea una nueva tríada para que el escritor se muestre a sus lectores en el momento mismo de su creación. Mientras tanto, un DJ completa el ambiente literario recreando la música elegida por el escritor.

Los autores
Kelly A.K. (México, 1981) estudió Literatura Latinoamericana en la UIA. Ha sido locutora de la estación de Radio Ibero 90.9 en el programa Le Voci, de música vocal y Punto 9, la cartelera cultural. Estudió la maestría en Teoría Crítica en el 17, Instituto de Estudios Críticos. Desde 2007 es coordinadora de información y conductora de La oveja eléctrica del Canal 22, programa televisivo de ciencia y pensamiento conducido por Pepe Gordon. Es profesora del taller de narración a nivel licenciatura en la UIA. Becaria del FONCA 2009-2010 en el área de Novela.

Ha publicado en revistas como Algarabía, Quo, Círculo de Poesía, Replicante, Shandy, Textofilia, la sección cultural del Economista, Vuelo, y en su blog: www.parentesisk.blogspot.com. La espera. Seducción de las bellas durmientes, es su primer libro.

Estará acompañada por el escritor y editor Alberto Ruy Sánchez (México, 1951), autor de más de veinte libros de ensayo, poesía, cuento y novela. Desde 1988 es Director General de la revista Artes de México.

Doctorado por la Universidad de París, ha sido profesor invitado en varias universidades como Stanford y Middlebury, e imparte con frecuencia conferencias y seminarios en Europa, África, Asia y todo el continente americano. Su obra ha sido elogiada por Octavio Paz, Juan Rulfo, Severo Sarduy, Alberto Manguel, Claude Michel Cluny, entre otros, y ha sido premiado por varias instituciones. Como narrador es un autor de culto cuyos libros se reeditan constantemente y como ensayista es un respetado e influyente crítico cultural.

El Jam de escritura erótica se llevará a cabo el 26 de mayo a las 20:00 horas en Casa del Lago Juan José Arreola, ubicada en el Antiguo Bosque de Chapultepec, 1ª sección. Entrada libre.

Fuente: Difusión Cultural UNAM

http://www.arteenlared.com/latinoamerica/mexico/jam-de-escritura-erotica-en-casa-del-lago.html

(Jam en el Porvenir)

Cultural







Derroche de sensualidad musicalizada en “Jam de escritura erótica”



Por: Notimex, Sábado, 28 de Mayo de 2011

La original velada tiene replicas en diversas naciones del mundo

México.- Con un ambiente caracterizado por la música en vivo del DJ Uriel Waizel, la Casa del Lago “Juan José Arreola”, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se empapó, la víspera, con letras lúbricas e ideas sensuales, al presentar un “Jam de escritura erótica”, en el que participaron Alberto Ruy Sánchez y Kelly A. K.

“La escritura suele ser una actividad íntima y solitaria, pero a final de cuentas está dirigida a la lectura pública.

Cuando un texto se lee, es recreado, se vuelve a escribir”, comentó antes Kelly. Por ello, en este encuentro la escritura dejó de ser algo solitario para convertirse en una construcción compartida.

La idea fue construir un texto colectivo a partir de la improvisación. Así, los escritores Alberto Ruy Sánchez y Kelly A. K. elaboraron un texto en vivo improvisado, que se mostró en unas pantallas para que el público asistente pudiera leerlo, y al mismo tiempo, participar en su creación y enriquecimiento.

En el Jam intervinieron literatura y música entrelazadas por la improvisación en vivo, para generar en cada momento una obra única e irrepetible.

Se trata de una actividad literaria anual distinta a los encuentros convencionales, donde sólo hay lectura en vivo, ya que aquí hay, también, escritura y música en vivo.

Durante la actividad, los autores convivieron directamente con sus lectores en el preciso momento cuando nace la obra.

Entendido normalmente como una especie de improvisación musical, el Jam de este encuentro fue enfocado a la escritura erótica para generar una interacción entre los escritores y el público.

Los presentes pudieron, libremente, decidir qué sucedía con el contenido del texto, porque ellos fueron parte activa del proceso.

Dirigido por los escritores, el público guió los acontecimientos del texto, todo ambientado por las mezclas musicales del DJ Uriel Waizel al sonorizar ricamente la escritura construida.

Este tipo de improvisación escrita se ha realizado en diversas ocasiones con distintos autores, pero ésta fue la primera ocasión que se enfocó a un tema en específico, el erotismo.

La jornada estuvo dirigida a todo el público, pero principalmente a adolescentes y adultos; definitivamente, para los niños, no.

En cada encuentro, el autor invitado escribe su texto en vivo, improvisando frente a los espectadores.

Así, da lugar a una nueva relación entre el público, el lector y el autor. La interfaz tecnológica crea una nueva tríada para que el escritor se muestre a sus lectores en el momento mismo de su creación.

Respecto a los participantes de anoche, cabe señalar que Kelly A.K. (México, 1981) estudió Literatura Latinoamericana y ha sido locutora de radio.

Publicó en las revistas Quo, Círculo de Poesía, Replicante, Shandy y Textofilia. “La espera.

Seducción de las bellas durmientes”, es el primer libro de esta autora.

El escritor y editor Alberto Ruy Sánchez (México, 1951) es autor de más de 29 libros de ensayo, poesía, cuento y novela.

Desde 1988 es Director General de la revista Artes de México. Tiene un doctorado por la Universidad de París y ha sido profesor invitado en universidades como Stanford y Middlebury.

Uriel Waizel (Ciudad de México, 1973) es crítico, gente de radio, supervisor musical, DJ y todo lo relacionado con la música.

Es jefe de contenidos musicales en Ibero 90.9 de la Universidad Iberoamericana, donde también da clases.

Además, coordina el proyecto de PanamériKa, blog y programa radial.

De esa forma continuó en esta ciudad el Jam de escritura, la velada más original del circuito literario actual.

Este se ha realizado durante cuatro años en Buenos Aires, uno en Barcelona y un exitoso primer año en México (2010), donde ha figurado ya en las ferias de libros más importantes de este país.

http://www.elporvenir.com.mx/notas.asp?nota_id=498041

Friday, March 18, 2011

(La espera con Martha Debayle)

esta entrevista fue hace un par de meses, pero nunca la subí

Saturday, January 22, 2011

(Zombie)

post original en: http://www.leedor.com/notas/4163---zombie.html

Por: Kekena Corvalán | Publicado el: 22 de Enero de 2011, Buenos Aires, Argentina


La performance durativa realizada por Esilda Viale Garzón en Vitoria, Brasil nos permite continuar divagando sobre el mito de la bella durmiente, en la reflexión que disparamos en torno a la lectura del estimulante ensayo La espera, la seducción de las bellas durmientes, de Kelly A.K.

La Zombie
La zombie es una performance de la artista Esilda Viale Garzón para su serie de acciones Vidrieras Vivientes. Una mujer joven yace en una cama, a ratos dormitando. Eventualmente se despabila, se incorpora e ingiere una pastilla con un vaso de agua de una mesita junto a su cama, donde hay varios blisters de remedios.

Junto a ella, un cartel, a manera de leyenda de la situación, explica:
“Las estadísticas revelan que en Argentina los medicamentos de mayor facturación durante el último trimestre de 2009 fueron principalmente los destinados al sistema nervioso central: ansiolíticos, antidepresivos, hipnóticos y sedantes”.

Todo sucede detrás de una vidriera, es decir, la acción es fundamentalmente una exhibición. Puede ser contemplada todo lo que se quiera y fotografiada con total libertad. La artista no interactúa con el público. Si bien la gente que la observa puede ingresar, elige no hacerlo. Dos jóvenes se buscan sillas y se sientan a ver como si fuera una obra de teatro. Otra pareja se suma sentándose en el suelo durante varias horas, y finalmente aplaudirán cuando salga.
Entre el público se registran distintas reflexiones. Una mujer dirá, por ejemplo, que le parece una cárcel contemporánea, un gran bigbrother, todo de vidrio en donde todos vemos todo lo que pasa, una intimidad compartida.

Esto se lleva a cabo en el marco de un festival en la Ciudad de Vitoria, Brasil, Trampolim.

En el arte contemporáneo, los medicamentos han sido utilizados en tanto objetos. Vale la pena mencionar las series de instalaciones de Demian Hisrt (cfr Spring Lullaby).

En este caso se trata de un acto que además de desnudar una práctica social creciente juega con el tema de los actos privados, la mirada, el reconocimiento y los mandatos de género. Carece de la mirada cínica hacia el mercado de Damien Hirst. Sólo está el dato, la acción se agota en sí misma, es la experiencia a transcurrir.


La Bella
Hemos mencionado, a manera de reseña y recomendación, el interesante libro de Kelly A.K., La espera. Seducción de las bellas durmientes. Uno de esos ejes es el del aura, que toma de Walter Benjamin, y le permite a la autora acercar el concepto de obra de arte al del cuerpo femenino, objeto y su representaciòn, en un juego de literalidades, donde ambos valen por igual.

Al igual que lo que Benjamin discurre, se trata de un objeto de doble valor, de culto y de exhibición. En la performance de Viale las pastillas no sòlo valen como objeto, si no que la mujer drogada se exhibe y es contemplada con mayor o menor grado de extrañamiento.
Extrañamiento quiere decir en sus varios sentidos, distancia. En la zombie, también opera una metamorfosis, la de las drogas. Esa distancia es mutua, nos extrañamos los espectadores de lo que primero tuvo que extrañarse el artista. Ajeno a lo que sucede, a la mirada, no escucha. El artista es la obra, muda, sorda y ciega, puesta en su sopor, que intenta mirarse en quien la mira.

Interesante este espacio que la performance de Esilda abre en el mito de la Bella Durmiente, la dulce zombie, la inofensiva drogada, el fenómeno estadístico de la mujer consumidora de drogas que la paralizan, la llevan al mundo de los sueños, de la imposibilidad (adynata, quietud, ausencia de movimientos), que busca mirarse desde ese aura cultural que ha construido la historia para ella.

Como cuando lavaba ollas 6 horas al día en una vidriera, la marca de género juega con cumplir un rol que se espera de ella. En este caso, seduce desde una cama, inofensiva, inerme, ralentada, inmóvil, corporal, bella, aurática.

La artista
Esilda Viale Garzón nace en 1982 en la ciudad de Córdoba, donde completa la Licenciatura en Comunicación Audiovisual. En 2005 obtiene una beca y viaja San Pablo, Brasil para continuar estudios en la Universidad de Artes Visuales, FAAP.

En 2008 pasa seis meses realizando performances en vidrieras de centros comerciales, en Argentina y en Barcelona.
En 2010 realiza una performance durante 11 días, que consiste en lavar ollas 6 horas por día, en la Galería de Arte- PASAJE17/Mes del Bicentenario.


Su palabra:
“El concepto de mi obra es la búsqueda de la reflexión ante una experiencia estética.
Mi obra es una instalación e intervención simultánea, en donde establezco una profunda relación con el espacio y objetos que elijo.
Como comunicadora audiovisual considero que las vidrieras son un espacio ideal para transmitir un concepto, una idea, una sensación o simplemente una imagen.
Sostengo firmemente que son un medio de comunicación sumamente explorable para despertar reacciones y crear vínculos.
Mi obra consiste en intervenir vidrieras realizando acciones dentro de las mismas por un tiempo determinado.
Generalmente trabajo con temas de la vida cotidiana más específicamente de la mujer. Busco descontextualizar situaciones intimas y cotidianas de las personas haciéndolas visibles”.

Más información:
http://fuerademoda-cba.blogspot.com/


Publicado en leedor el 19-01-2011

Monday, January 10, 2011

(en el Leedor)

El libro que dispara estos comentarios llega a mis manos de casualidad. Está editado por un pequeño sello que no existe en Argentina, pero que tiene un nombre sumamente atractivo: Textofilia.

La espera, seducción de las bellas durmientes, es un libro pequeño y de buena factura, con detalles de delicadeza editorial. Buen anfitrión; un libro para las dormidas, que nos hace esperar más de este nacimiento y hace resonar como un murmullo la frase de Clarice Lispector que contiene: “Elegir la propia máscara es el primer gesto voluntario humano, y es solitario”.

El tema tiene que ver con reflexionar sobre una transformación de las muchas que operan en los cuentos de hadas: el de las mujeres que duermen en bellas durmientes. Un tema que nace en la literatura. Kelly, explicita sus orígenes. La versión más temprana es la de Giambattista Basile, en 1634. A ella le siguió la de Charles Perrault y en pleno romanticismo, la de los hermanos Grimm, que añaden el detalle de la maldición del hada.

La autora va a trabajar el tema en tres obras de la narrativa actual: La casa de las bellas durmientes, de Yasunari Kawabata, The sleeping Beauty Erotic Trilogy. De Anne Rice (bajo el seudónimo de A.N.Roquelaure) y La muerte y la doncella I-V, de Elfriede Jelinek.

Es un ensayo, cosa que celebro. Esto en parte explica el hecho de que esta escritora no escribe replicando. No está obligada a responderle a nadie, ni tiene que superar otro texto académico dentro de un campo crítico. Ella escribe para sí misma, e incluso así lo da a entender sembrando pistas.

Celebro el ensayo también por otro motivo. Los ensayos tributan, lo dice quien prologa este libro, Alberto Ruy-Sánchez, a los experimentos. Y es lo que provoca Kelly al cruzar tres obras literarias con tres conceptos y distintas teorías.

El cómo lo hace tiene que ver con su ethos. Y en este ethos, ser mujer no es un dato indiferente.

Los conceptos y las teorías
Los tres conceptos con los que leer el tópico de la bella durmiente son, para Kelly: el aura, la mirada, la espera.

Para ello hecha mano de diversos modelos teóricos, de los cuales tomamos a tres fil÷osofos: Walter Benjamin, Didí Huberman y Jean Baudrillard, teniendo disparadores interpretativos también en textos de la más recta tradición psicoanalítica.

Hay dos grandes textos que mecen el tejer de Kelly para que el resultado sea una escritura sumamente cautivante. Se trata de Fragmentos de un discurso amoroso (Roland Barthes) y On wait (Harold Schwaizer, hay versión castellana pero no en Argentina).

Con estos cruces teóricos analiza los textos literarios mencionados. Pero el libro no es un ensayo de crítica literaria. Es una obra donde un despertar (la escritura) despierta en otro despertar (la lectura). En el medio, un tiempo que transcurre, inaprensible para quien estaba durmiendo, eterno para quien espera ver al otro despertar.

Mediante el concepto de aura en sus dos valores, el cultual y el exhibitivo, establece conexiones entre la bella durmiente y la obra de arte, poniendo de manifiesto sin proponérselo, un aspecto central de la historia del arte moderno: el status de objeto (de culto y de exhibición/posesión) del cuerpo femenino. Lo que vuelve bella a la bella durmiente, es su aura, que proviene justamente de ser durmiente, es decir, objeto.

Con el concepto de mirada, juega con Didí Huberman y “Lo que vemos lo que nos mira”, para proponer que esa bella que duerme, toda vez que es contemplada por el príncipe, el amo o el poseedor, lo está mirando con los ojos cerrados, lo está escrutando y definiendo. Es el príncipe quién necesita a la durmiente para saber quién es, para saber, es decir, para poder.

Esta vuelta de tuerca en este mito literario me permite pensar ciertas tensiones que señalizan el arte de la modernidad, desde Las Meninas (o desde la primera bella durmiente que nos mira, La Venus de Urbino del maestro de Velázquez), hasta la más “óptica” de todas las miradas (por la naturaleza de su soporte y el ojo que supone su modo de registro, un lente), la de Jean Luc Godard, cuando dice aquello de que no somos nosotros los que miramos al cine, si no es el cine que nos mira. Es decir, la modernidad como discurso que gira en torno a la bella durmiente/obra de arte que miramos pero que en realidad nos define y sin la cual no somos.

Finalmente, con el concepto de espera, aquí, el juego crítico de Kelly es realmente encantador, porque es el broche del proceso en el que el aura y la mirada han hecho sus persecuciones y sus ritos. La espera no es un valor de nuestro tiempo, no estamos acostumbrados a esperar para saber.

Al final del libro y luego de recorrer estos conceptos del aura, la mirada y la espera en la relación dialéctica entre la bella durmiente y quien la contempla/despierta, una suerte de epílogo en formato de confesiones de diario nos deja el refuerzo de una presencia que reprimió en el ensayo: las marcas personales de su búsqueda.

El texto de Kelly A.K. es sumamente cuidadoso y afectuoso con sí mismo. Es una delicia para la lectura, y un estìmulo donde las referencias a lo personal construyen también el perfil del ensayo. Ser bella durmiente es un acto femenino, y como lo tal nos refleja.


Publicado en leedor el 10-01-2011

publicado en: http://milderivas.com.ar/la-espera-de-kelly-a-k-685
por @kekenacorvalan

Monday, November 15, 2010

(la espera en el Reforma)

Sueño de la durmiente

La autora de La espera (Textofilia) se ha especializado en el mito de la bella durmiente. En este ensayo, se acerca a la obra de Kawabata, Rice y Jelinek y las connotaciones del sueño de una muchacha y su aura de erotismo. Concluye que la bella durmiente no es una mujer dormida, ya que "la primera emana un erotismo que hace que el otro reaccione, que produce en el otro una mirada, una expectativa y un deseo no cumplido". Un encierro en el autoerotismo de la que sueña.

Monday, November 1, 2010

(La espera en la Jornada)

La espera: la seducción..., ensayo que se apega a la versión de Basile, más sexual y violenta

Analiza Kelly A.K. la permanencia de la bella durmiente en la literatura universal

Aún tiene algo que decirnos, por eso se sigue recreando, explica la autora en entrevista

Ericka Montaño Garfias
Periódico La Jornada
Lunes 25 de octubre de 2010, p. a12

El tema de la bella que duerme es constante en la historia de la literatura universal. Parte de una narración oral de Giambattista Basile, que se publicó de manera póstuma en 1634, y ha pasado por numerosas modificaciones, de Perrault a los hermanos Grimm, quienes le dieron una connotación más de cuento de hadas, hasta llegar a Yasunari Kawabata, Elfriede Jelinek y Anne Rice.

¿Por qué un tema y un personaje tan antiguos se siguen repitiendo? De esa pregunta parte la periodista Kelly A.K. para escribir su ensayo La espera: la seducción de las bellas durmientes, publicado por la editorial independiente Textofilia.

Todavía tiene algo que decirnos, por eso se sigue utilizando, recreando, para que existan tantas versiones contemporáneas del mismo personaje. Partí de ahí para la investigación, pero fue algo muy loco, porque, si bien se supone que en una investigación, en un ensayo tomas distancia: me di cuenta de que me estaba tocando puntos sumamente profundos, muy íntimos. Así, habla de la bella durmiente desde la perspectiva de la espera.

Ya había escrito un capítulo y no podía seguir con el segundo porque me quedé pasmada. Sentí que mi inconsciente me había hecho una jugarreta, que había decidido escoger un tema que inevitablemente iba a acabar en una investigación sobre un tema muy específico, como es el de la espera, que me toca a niveles muy profundos.

–¿Por qué?

–A nivel personal tengo una historia con un familiar a quien esperé mucho tiempo, desaparecido; fue vivir en la espera. La espera se vive en carne viva y yo la viví así. Unos meses después de que se resolvió comencé la investigación. De cierta manera tenía que entender, además de sentir, qué era la espera.

Fui una especie de durmiente, estuve en pausa un rato. Ahora siento que estoy en una vorágine, que estoy viviendo mucho.

Foto
De Basile a Perrault hay un gran cambio, se le quita el erotismo, indicó en entrevistaFoto cortesía de la escritora

La espera, desde el punto de vista no sólo de cuánto dura, sino de las expectativas que genera. Vamos construyendo en la espera, por eso cito mucho a Barthes, quien dice que la expectativa que creamos del otro nos trastorna.

La bella durmiente espera, al menos en las versiones modernas, a que el príncipe la salve. Tendida en una cama pareciera que no le toca hacer nada más que aguardar, cuando en realidad ella es quien mueve al héroe a la acción.

–¿El verdadero héroe de la historia no es el hombre, sino esa mujer que yace?

–Exacto, nos equivocamos de héroe: ella es la heroína, y es mucho más activa de lo que parece. Es como la mujer mexicana: parece pasiva, que no hace daño, que no mata ni una mosca, cuando realmente somos de armas tomar.

La historia cambia según la época o el país. Nace en la literatura con Basile, quien retoma una vieja leyenda. “De Basile a Perrault hay un gran cambio: se le quita la sensualidad, el erotismo. Hay que entender que en un principio no existía la noción de cuento infantil. Nosotros lo vemos así, pero realmente eran cuentos orales. Yo me apego más a la versión de Basile, que es mucho más sexual, violenta, tiene más carnita.

La de Perrault es más ñoñona, y los hermanos Grimm lo transforman en un cuento mucho más fantástico. El primero no lo es, es el lino, la cuestión del despertar, las hadas aparecen para ayudarla a amamantar, no hay embrujos ni brujas; lo del lino enterrado es una cuestión de mala suerte. En las versiones contemporáneas ya hablamos de otra cosa.

Así, cada versión, con elementos distintos, aporta a la configuración del personaje de la bella durmiente. Cada autor le da otro matiz; es un espejo distinto.

http://www.jornada.unam.mx/2010/10/25/index.php?section=cultura&article=a12n1cul

Tuesday, October 26, 2010

(la espera en La Razón)

Novedades Editoriales

(Carlos Olivares Baró)

¿Una mujer duerme y la mirada masculina
la posee? ¿Una mujer duerme y el deseo
se sublima? Hay un misterio en la bella
durmiente, no en la mujer dormida. “Quiero ser de-
terminante en eso; mi ensayo trata sobre las bellas
durmientes, no de las mujeres dormidas…”, aclara ca-
tegórica Kelly A. K. (Ciudad de México, 1981) cuando
le pregunto la diferencia entre una mujer que descan-
sa, que dormita, y una bella durmiente. La espera. Se-
ducción de las bellas durmientes (Textofilia Ediciones,
2010), ensayo que aborda el mito de las bellas dur-
mientes con apremiante inteligencia especulativa.
Texto que se convierte en un instigador análisis del
acto contemplativo. Eros y mirada. Eros y ensoña-
ción. Eros y prórroga. Eros y silencio. Kawabata, Anne
Rice, Almodóvar, Murakami y Elfried Jelinek en la re-
creación de la leyenda que nos sedujo en la infancia.
Kelly A. K. emprende un viaje por las motivaciones del
príncipe y los hechizos del sueño. Las bellas durmien-
tes sometidas a los influjos de la avidez masculina
(beso mágico, mirada, aguardo, recogimiento…). La
bella durmiente: metáfora que enaltece la virilidad.
Lo más interesante de este libro es su prosa hilvanada
en los territorios de las pausas y las sordinas. Atrac-
ción y expectativa. Atisbo y redención. Ceremonia y
disposición. Entregamos a los lectores un fragmento
de este sugerente cuaderno.

En primer lugar, ¿cómo puede una mujer dormida
convertirse en una bella durmiente?, ¿de qué
manera sucede esta transformación?, y, ¿qué es
lo que tiene una mujer dormida que hace que se
transforme en una bella durmiente? El narrador
comienza a responder esas preguntas dentro de
su texto: “Ninguna mujer, por hermosa que fuera,
podía ocultar su edad cuando dormía”. Una mujer
dormida no miente. Ésta, se vuelve bella durmien-
te al momento en que en su sueño es absolutamen-
te vulnerable pues en el sueño todas las máscaras
caen. La aseveración conduce a otra pregunta,
¿cómo puede una mujer dormida, una joven en el
apogeo de su lozanía llegar a ser aún más deseable
cuando está sumergida en el sueño, cuando no
se mueve ni reacciona?, ¿ se vuelve deseable al
momento de transformarse en una bella durmien-
te?, ¿es deseable por ser prohibida, inaccesible? El
texto responde:

Ahora vengaría en esta muchacha esclava,
drogada para que durmiese, todo el desprecio y
la burla soportados por los ancianos asiduos de
la casa. Violaría la regla de la casa. [...] Esperaba
despertarla mediante la violencia. Pero se apar-
tó de improviso, porque acababa de descubrir la
clara evidencia de su virginidad.

Por Carlos Olivares Baró

Ficha técnica
título: La espera
autor:
Kelly
A. K.
Editorial: Textofilia
Ediciones, 2010
Género: Ensayo
Páginas: 100 páginas
Precio: 159 pesos

carlos.olivares.baro@hotmail.com

Monday, October 18, 2010

(La espera en la crónica)

La historia original de la Bella Durmiente no tiene una bruja y príncipe, es más bien XXX
Juan Carlos Talavera | Culturas
Lunes 18 de Octubre, 2010 | Hora de creación: 00:51| Ultima modificación: 02:22



Análisis. El ensayo es publicado por Textofilia Ediciones.

El verdadero origen del clásico infantil La Bella Durmiente se encuentra en una versión “triple equis” que el escritor italiano Giambattista Basile transcribió en 1634 y que tituló El Sol, la Luna y Talia, donde una mujer dormida es violada. Lo particular de aquella historia es que la Bella Durmiente no se pincha el dedo con una rueca, ni es embrujada por un hada maléfica, tampoco existe un príncipe encantador y menos aún un beso, señala Kelly A.K.

Pero la Bella Durmiente es un personaje que hasta ahora no ha sido agotado y así lo demuestran dos Premio Nobel: el japonés Yasunari Kawabata y la austriaca Elfriede Jelinek, así como los estadunidenses Anne Rice y John Irving, e incluso el afamado Haruki Murakami, quienes en su literatura han retratado bellas durmientes desde distintos ángulos, explica la autora en su ensayo La espera. Seducción de las bellas durmientes, publicado por Textofilia Ediciones.

Para Kelly A.K., las bellas durmientes son objetos depositarios del deseo del otro, pero al mismo tiempo depositarias de su propio deseo; heroínas, personajes engañosos que ocupan el papel principal de todas las historias, y un enigma por lo que provocan, ya que no se sabe qué sucede con estas mujeres que no hablan, no se mueven y se ven envueltas en un viaje.

AURA Y MISTERIO. Las bellas durmientes son un misterio, “y sin embargo, el que una mujer se encuentre dentro de un sueño profundo hace que no sea una mujer realmente, sino simplemente el esbozo de quién podría ser despierta”. Al final esta mujer se convierte en la heroína de la historia y no así el príncipe como muchos piensan, señala la joven autora.

Una característica de la mujer dormida es que no se le puede tocar. Se le ve, se le contempla e incluso puede ser espiada, pero se le respeta, y en opinión de Kelly A.K., esto se debe al concepto del aura de Walter Benjamin, dado que las durmientes son seres que sólo existen para ser contemplados y “forman parte de una ceremonia nocturna donde son intocables aun cuando es posible tocarlos intrínsecamente”.

Propiamente el género de las bellas durmientes existe, señala la autora, y aunque no se menciona en el ensayo, apunta que también existen bellos durmientes, como narra John Irving en El mundo según Garp, donde cuenta la historia de un hombre dormido y cómo una enfermera lo viola. Esa sería la versión masculina, explica.

En el texto, la autora analiza tres piezas esenciales del mito de la Bella Durmiente: La casa de las bellas durmientes, de Yasunari Kawabata; La muerte y la doncella, de Elfriede Jelinek, y Trilogía de la Bella Durmiente, de Anne Rice.

Y la importancia de la Bella Durmiente se encuentra en su reflejo “porque la literatura es una forma de espejear el mundo real, una manera de contemplar de forma distinta lo que tenemos a nuestro alrededor, y una manera de crear una perspectiva distinta. No hay bellas durmientes ni príncipes como tal, sin embargo, es una manera distinta de ver a mujeres y hombres”, concluye.

http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=538622

Saturday, October 16, 2010

(la espera en el universal)

El UniversalKioskoLetras + Artes
Vistazo al mito de la bella durmiente
El libro La espera (Textofilia Ediciones), de Kelly A.K., es un ensayo basado en La bella durmiente, una historia con una fórmula que, según ella, ha sido repetida en varias versiones y que muchos recuerdan a través de Disney

AUTORA. Publica su primer libro en Textofilia Ediciones (Foto: ESPECIAL de Paola Tinoco )


Sábado 16 de octubre de 2010
Patricia García | El Universal

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clínica de periodismo

El libro La espera (Textofilia Ediciones), de Kelly A.K., es un ensayo basado en La bella durmiente, una historia con una fórmula que, según ella, ha sido repetida en varias versiones y que muchos recuerdan a través de Disney.

Kelly basó su libro en la tres versiones occidentales más antiguas: El Sol, la Luna y Talia, de Giambattista Basile, y las dos adaptaciones de ésta realizadas primero por Charles Perrault y posteriormente por los hermanos Grimm.

Mediante su análisis, Kelly muestra en su ensayo que las bellas durmientes se vuelven las heroínas de la historia, e induce a reflexionar sobre diversas cuestiones; entre otras cosas nos presenta bellas durmientes que son violentadas, pero a su vez son ellas mismas quienes se vuelven violentas al despertar los deseos más íntimos en los príncipes.

Para Kelly la espera tiene dos connotaciones: tiempo y expectativa. Al respecto, la autora plantea que en el momento en que llega lo que esperamos nunca se llenan los “huecos” que vamos a tener y por ello supone que a veces es más rico quedarse en la espera.

En entrevista con KIOSKO, Kelly comenta que desde pequeña había sentido una fascinación por la historia de la bella durmiente, y que al final se dio cuenta que su ensayo también había tenido que ver con algo que ella vivió.

Kelly dice que, a diferencia de la mujer dormida, la bella durmiente es aquella mujer que sabe que puede producir erotismo, que se seduce a sí misma sin que necesariamente seduzca al otro, que se sabe poderosa y autónoma, por lo que su erotismo se vuelve activo a través de la reacción que puede provocar en otro. Añade que el que se le llame “bella durmiente” no implica que por fuerza esté dormida, ya que puede tener un sentido real o metafórico.



Y hay bellos durmientes

La autora comenta que también puede haber “bellos durmientes” y cita un ejemplo en la vida real: cuando nos relacionamos a través de internet, donde creamos al otro y nos recreamos a nosotros mismos, creamos expectativas y acturamos hasta cierto punto de manera muy ansiosa ante la posibilidad de recibir el mensaje esperado por mail, por un mensaje en Twitter o en Facebook.

Durante la entrevista, la autora explica: “escribir para mí es una necesidad, si no escribo me ahogo”. Y cuando se le pregunta qué haría si de pronto un día ya no pudiera escribir, responde que pintaría y que siente un poco de envidia hacia los artistas gráficos, pues de alguna manera el escritor y el pintor hacen casi lo mismo; sin embargo, lo de ellos es visual e inmediato para el receptor, mientras que los escritores necesitan a un lector activo.

El pasado miércoles, en la Casa Refugio Citlaltépetl, el escritor Andrés de Luna y la narradora Ana Clavel presentaron de una forma muy original y a manera de entrevista La espera, el primer libro de Kelly A. K., quien yacía en un diván como si ella misma fuera una “bella escribiente” contestando a cada uno de los cuestionamientos de sus presentadores.

Durante la original presentación, Ana Clavel comentó que la mirada es una caricia más profunda que el tacto; y al final, entre risas, la autora de La espera aseguró: “esta noche me sentí muy acariciada”.



El libro de Kelly A.K. se presentará mañana domingo en el Foro Juan Gelman de la Feria Internacional del Libro del Zócalo, a las 11:00 horas.




http://www.eluniversal.com.mx/cultura/64034.html

Friday, October 15, 2010

(La espera en el porvenir)

Trae a Monterrey un ensayo erótico



Por: Guillermo Jaramillo Torres, Martes, 12 de Octubre de 2010


Kelly Aro visitó por primera vez la Feria Internacional del Libro Monterrey para presentar su libro "La espera: seducción de las bellas durmientes".
Kelly Aro visitó por primera vez la Feria Internacional del Libro Monterrey para presentar su libro "La espera: seducción de las bellas durmientes" editado por Textofilia, donde la espera es uno de los elementos más sobresalientes para una princesa.

"Parte del objetivo del libro es que seduzca, por eso la seducción de las bellas durmientes, es un ensayo erótico.

Creo que todas las niñas crecimos con Barbie y con Disney, y quien lo niegue lo está negando", señala Aro.

Perteneciente a una generación de las princesas como la Bella Durmiente o Blanca Nieves, Aro recuerda que se divertía en serio al ver este tipo de cintas cuando era pequeña.

Uno de sus personajes favoritos es el de Maléfica, la villana de "La Bella Durmiente", y tanto le fascina a Aro que el libro abre con una cita en voz de este personaje.

Una vez que se trazó el proyecto de contar una historia con base en estas versiones de Disney fue cuando la investigación se hizo presente, investigación profunda que la llevó a encontrarse con versiones antiguas, como es el caso de la versión de Bassil que no tiene algo que ver con la versión conocida de los Hermanos Grimm, quienes limaron toda la sensualidad y sexualidad de la narración para llevarla a un cuento para niños.

El libro cuenta con una bitácora o diario personal que se transforma en un diálogo más personal, que al final se une con el texto literario.

Es así como decidió si mostrarse ella como autora dentro de esa literatura que revela.

Esta bitácora fue escrita a la par del texto y contaba con una diferencia en cuanto al tono, pero al final se vio unido al corpus principal.

La espera

Uno de los aspectos que más resaltan en el libro es la condición de espera que nos hace recordar inmediatamente a dos personajes de la historia de la literatura, como es el caso de Blanca Nieves y la Bella Durmiente.

"La espera es todo, todo el tiempo estamos esperando. “El ahora no existe, es interesante y lo puntualizo en el libro que en español tenemos un gran problema con la palabra espera, porque esperar tiene dos connotaciones que en inglés no las tiene.

To wait, es esperar en cuestión temporal, y expectation es esperar también", apunta Aro.

(la espera en Universia)

NOTICIA : FASCINACIÓN POR LAS BELLAS DURMIENTES

La espera. Seducción de las bellas durmientes, de Kelly A. K.
14/10/2010

¿Por qué son fascinantes las bellas durmientes? En este ensayo, la autora explora diversas versiones de esta historia

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La espera, seducción de las bellas durmientes, es el primer libro de Kelly A.K.
La autora explora diversas versiones de esta historia: desde las clásicas hasta las adaptaciones contemporáneas de Kawabata, Anne Rice y Elfriede Jelinek para indagar sobre el problema de la espera y la carga erótica
Kelly confronta los fantasmas del erotismo con los ojos abiertos, toma vuelo y nos habla de cómo la espera, el deseo y la imaginación imantan al cuerpo de manera consciente
¿Por qué son fascinantes las bellas durmientes? En este ensayo, la autora explora diversas versiones de esta historia: desde las clásicas hasta las adaptaciones contemporáneas de Kawabata, Anne Rice y Elfriede Jelinek para indagar sobre el problema de la espera y la carga erótica. ¿Cómo se da este proceso? ¿Cuál es la diferencia entre una mujer dormida y una bella durmiente? ¿Cómo habita el deseo de una mujer que sueña? ¿Se puede mirar con los ojos cerrados? ¿Hay un aurora sensual que emana desde el interior de un cuerpo inconsciente o se trata únicamente de una fantasía masculina?

Este es sólo el punto de partida para una profunda reflexión que plantea el problema de la belleza de la expectativa frente a una realidad que no la colma. Entonces Kelly confronta los fantasmas del erotismo con los ojos abiertos, toma vuelo y nos habla de cómo la espera, el deseo y la imaginación imantan al cuerpo de manera consciente. La mejor manera de mantener un sueño intacto es no vivirlo. Si se vive, se rompe el encantamiento. Si no se vive, la relación es humo. ¿Qué hacer? En este libro Kelly no renuncia a las bodas del cuerpo y la imaginación, del tiempo y lo que vive fuera del tiempo.

Kelly A.K. (México, D.F. 1981). Estudió Literatura Latinoamericana en la UIA. Ha sido locutora de la estación de radio Ibero 90.9 en el programa Le Voci, de música vocal y Punto 9, la cartelera cultural. Estudió la maestría en Teoría Crítica en el 17, Instituto de Estudios Críticos. Desde 2007 es coordinadora de información y conductora de “La oveja eléctrica” del Canal 22, programa televisivo de ciencia y pensamiento conducido por Pepe Gordon. Es profesora del taller de narración a nivel licenciatura en la UIA. Becaria del FONCA 2009-2010 en el área de Novela.

Ha publicado en revistas como Algarabía, Quo, Círculo de Poesía, Replicante, Shandy, Textofilia, la sección cultural del Economista, Vuelo, y en su blog:
www.parentesisk.blogspot.com

La espera, seducción de las bellas durmientes, es su primer libro.

Fuente: Universia

(la espera en Milenio)

El erotismo de la bella durmiente
El trabajo, escrito a manera de ensayo, busca reflexionar sobre las aportaciones literarias y reales a la figura de este personaje, asegura Kelly.


La narradora Kelly A.K. (Distrito Federal, 1981) está obsesionada con la bella durmiente. Pero no con la que recrearon los hermanos Grimm o la versión de Charles Perrault que después Walt Disney llevó a la pantalla grande, sino con una mujer sensual y erótica.

Prueba de ello, su más reciente publicación, La espera. Seducción de las bellas durmientes (Textofilia Ediciones), donde la autora hace un análisis basado en las obras La casa de las bellas durmientes (1961) de Yasunari Kawabata, La bella durmiente. Trilogía erótica (1983-1985) de Anne Rice y un fragmento de La muerte y la doncella I y IV (2008) de Elfriede Jelinek, que muestran a una mujer que sabe exactamente lo que desea.

El trabajo, escrito a manera de ensayo, busca reflexionar sobre las aportaciones literarias y reales a la figura de este personaje, asegura Kelly.

En el proceso de escritura, uno de los elementos que más se analizan es el de la espera. “No me había dado cuenta que dentro de la estructura del libro tendría que abordar este tema como parte de mi trabajo. La espera tiene dos connotaciones: la primera es de duración, la segunda es de expectativas. Tuve que trabajar en ambas para hacer este ensayo”, señala.

En entrevista, indica que su obsesión por la bella durmiente surgió desde niña, al ver la película de Walt Disney. “Pero también después de acercarme a literatura erótica y leer los textos de Kawabata, Jelinek y Rice”. Después de leer estas obras se preguntó por qué este personaje es tan actual y se repite en diferentes autores. A partir de ese momento, un año atrás aproximadamente, decidió comenzar el ensayo La espera. Seducción de las bellas durmientes.

“La bella durmiente es una mujer que parece pasiva y que vive en un segundo plano, cuando realmente es la heroína de su historia; es activa, tiene un erotismo que repercute en el otro y hace que los demás reaccionen. La divergencia entre lo que parece y realmente es me llama mucho la atención”, comenta.

Además, destaca, está mujer está encarnada en la actualidad. No necesariamente es bella y durmiente, mujer u hombre; “representa a gente consciente de su propio erotismo, de su propio estar frente a los demás y de su manera de reaccionar ante sí misma”.

La espera. Seducción de las bellas durmientes se presenta el domingo a las 11:00 horas, Foro Independiente de la Feria del Libro del Zócalo.

http://origin-impreso.milenio.com/node/8848675

Tuesday, October 12, 2010

(la espera en el economista)

El ensayo, un género para explorar la intimidad

Por lo general, los ensayos como género literario se consideran serios, extensos, con un lenguaje rebuscado sólo accesible para academicistas y con un rigor que recalque el afán de buscar la objetividad. Pero, ¿puede el escritor recuperar ese género para explorar temas que le son más íntimos y cercanos y atraigan más al lector promedio?

La joven escritora Kelly A. K. aporta con su primer libro La espera. La seducción de las bellas durmientes (Textofilia, 2010) una interesante alternativa. A la hora de elaborar en forma de ensayo un tema singular que durante mucho tiempo le ha llamado la atención (las bellas durmientes), se vio sorprendida por el camino a que la condujo su libro.

“Yo había iniciado investigando temas eróticos. Cuando me di cuenta de que el libro me llevó a un tema muy personal, me quedé pasmada porque ya había llegado a un nivel muy íntimo, mucho más personal del que esperaba”, afirma la autora.

“Yo tuve un asunto personal, familiar, en el que tuve que esperar a una persona durante mucho tiempo y supongo que de ahí surgió el libro”, relata Kelly. Inconscientemente, la autora ha expresado en muy pocas palabras los dos sentidos que ella enfatiza a la hora de analizar el título La espera: “tiene dos connotaciones: la espera como duración y la espera como expectativas”.

En su ensayo toma una obsesión personal: la seducción de una mujer dormida. Y al momento de desarrollarla da con otra aún más profunda: los límites de la distancia en la cultura ultramoderna y la manera en que las tecnologías alteran la duración y por tanto la espera se convierte en resistencia.

No obstante, su crítica es más abierta: “En cierta manera existe una espera en las pantallas porque se fija una expectativa, ¿quién no se ha enamorado de una bloguera o de un twitero?, y no tienes idea de quién son. Hay algo ahí que nos llama. Pero lo queremos todo ya, rápido, y nos perdemos un poco la angustia de estar esperando a otro. Porque sí es rico estar esperando a otro: esto crea una sensación distinta, construye una actividad y una reflexión distinta el que no se nos otorgue todo inmediatamente. Hoy en día, cuando tenemos que esperar algo, cinco minutos ya es demasiado. En otras épocas una carta se tardaba días en llegar”, apunta.

Sin embargo concede: “Pero es una realidad, ya son otras cosas. Yo soy usuaria de todas estas herramientas; simplemente he hecho una reflexión al respecto”, apunta.

Kelly A. K. presenta La espera el próximo domingo en el marco de la Feria del Libro del Zócalo.

(( ))

( un paréntesis es un momento para respirar ) ( un paréntesis es un silencio para soñar ) ( un paréntesis es un espacio para estar )